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Sociedad de Las indias Electrónicas Grupo Cooperativo de Las Indias

¿Por qué los ciberpunks queremos abolir el copyright?

17 jul 2004

El copyright y las patentes nunca se han considerado parte del derecho de propiedad, sino una corrección a un error de mercado que desincentivaba la innovacción. Los economistas en cambio aseguran hoy de forma generalizada que el error son las patentes, el copyright y la regulación de los derechos económicos de autor. ¿Qué ha pasado?. ¿No necesitamos ya patentes para asegurar que las farmaceúticas hagan nuevos medicamentos o copyrights para que salgan los periódicos o los músicos creen?

El copyright y las patentes nunca se han considerado parte del derecho de propiedad, sino una corrección a un error de mercado. ¿Cúal era este error y cúal la solución? Este es el argumento convencional a favor del copyright:

La creación artística o científica requerirían una inversión previa fuerte, sin embargo, la estructura de costes de la reproducción del bien asociado a la creación (desde fabricar pastillas que incorporan un medicamento a discos que incorporan la música), dejarían al creador sin ventajas significativas frente a alguien que sin crear nada nuevo simplemente se pusiera a “fabricar” copiando la fórmula, la partitura o lo que fuera. Por eso sería necesario establecer un monopolio temporal que permitiera durante un tiempo al creador explotar su creación en exclusiva a costa de aumentar los costes de reproducción mediante el pago de una patente o un copyright.

Pues bien, en primer lugar este argumento convencional ya ha sido desterrado del maletín de los economistas. Cito un artículo de Juan Urrutia y Michele Boldrin:

El argumento genérico es como sigue. Si la invención o idea creativa está incorporada en un producto (lo que es siempre el caso); si la reproducción o imitación o copia exige una cierta formación intelectual ó técnica que hace que la imitación nunca sea sin costes (lo que ocurre en general) y si hay límites a la capacidad de reproducción (lo que es bastante obvio en la mayoría de los casos), el valor descontado presente de las cuasi-rentas que recibe el creador inicial en ausencia de copyrights o patentes, es positivo. Pero es que, además, no solamente es positivo, sino que crece a medida que se reducen los costes de reproducir el producto en el cual la idea se incorpora.

Está claro que esto siempre fue así… sin embargo, todo parece apuntar que lo que ha pasado en las últimas décadas es que el cambio que las tecnologías de la información han supuesto en la producción han aumentado cuantitivamente esas cuasirentas de la creación hasta hacer que cubran sobradamente los costes de oportunidad. Dicho de otro modo, los cambios en la estructura productiva se han producido en un sentido que hace ya innecesario el copyright como forma de garantizar los incentivos a la creación. Lo que han hecho los economistas es símplemente invertir la carga de la prueba respecto al argumento convencional: quien quiera argumentar a favor del copyright, contra la “piratería” o contra el libre intercambio contenidos digitales, debería demostrar que los incentivos a la creación realmente desaparecerían si se eliminara el monopolio sobre la invención… porque todo parece indicar lo contrario: está demostrado que Kazaa incrementó los ingresos reales de los músicos e incluso de las discográficas y si lo pensamos, nunca hubo tales oportunidades para la “programación creativa” ni para los programadores en general como desde que existe el software libre. De hecho, hoy cabe entender que precisamente lo que hace Microsoft persiguiendo la piratería con una mano y alentando las copias “piratas” para uso personal por otro, es reconocer en los hechos lo que niega en el discurso y tratar de aprovecharse de los incentivos “naturales” sin soltar el monopolio artificial de la patente.

Pero hay algo más, al crecer los incentivos económicos a medida que se reducen los costes de reproducir el producto en el cual la idea se incorpora, cuanto más “digitalizable” sea una industria menos necesarias serán las patentes, derechos de autor y demás monopolios para asegurar la creación. ¿Ejemplos? La música, la creación literaria, el software, el periodismo… y la pornografía, el ejemplo favorito de los economistas a la hora de mostrar una gran industria contemporánea basada en la creación, en la que no funciona ningún tipo de copyright, altamente “digitalizada” y en la que -quien podría negarlo ;) – la innovación campa por sus respetos. Hoy todas las industrias culturales aumentarían sus incentivos para la innovación si se eliminaran el copyright y las patentes

La enredadera contra la patente

Y es que todo este debate se produce en un marco de transformación económica y social radical: el desarrollo de la sociedad red. Como escribíamos en “Cómo una enredadera y no como un árbol“:

En un mundo en el que el componente científico y creativo es cada vez más importante en el valor de la producción, la producción misma tiende a organizarse al modo propio del trabajo intelectual: como la Academia, la República de las Letras… o la comunidad del software libre. En la medida que la evolución del sistema económico se mantenga por los mismos derroteros, movimientos como el GNU-Linux, el copyleft o el P2P musical, socavarán cada vez más profunda e irremediablemente el orden corporativo, jurídico y económico internacional, enfrentándose al poder de los estados y los monopolios y elevando nuevos valores sociales en conflicto con el poder establecido. Estamos en el nacimiento de un mundo nuevo. Un momento épico colectivo mediado por la tecnología que se desarrolla sobre el curso de una Historia acelerada

Y es que la abolición de las patentes y el copyright no es sólo una opción viable al no ser necesarias (como han demostrado los economistas), sino que con la actual evolución del sistema productivo es una necesidad: las patentes y el copyright, monopolios artificiales, son hoy la causa de una distribución ineficiente de recursos, un freno a la misma innovación y una fuente de desigualdad en el acceso a los mercados. De hecho suponen, como se ha visto con Palladium, un atentado generalizado contra la legítima propiedad y soberanía de las personas sobre sus propias vidas, de las empresas sobre sus recursos y de los estados sobre sus políticas.

Por eso, hoy las licencias libres son la única alternativa al desarrollo (como bien ha visto la dictadura china) y por eso la elección entre mantener el actual sistema de propiedad intelectual o incluso hacerlo más penoso (como está haciendo España, reformando el código penal) y símplemente abolirla, es la opción en realidad entre el privilegio monopolista y el mercado.

Pero este tipo de opciones en el que la ley trata de negar la realidad y el mercado tienen sus costes: mercados negros, mafias, corrupción… Y al fin, ¿no acabaran los innovadores y los netócratas (los que poseen acúmulos importantes de capital intelectual) marchando a “paraisos intelectuales” de un modo similar al que el los millonarios se llevan sus capitales a “paraisos fiscales”?. Más que nada porque, a diferencia de España a partir del 1 de octubre, en los paraisos intelectuales no te pueden meter un año y medio en la carcel por compartir una canción con un amigo a través de Kazaa…

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Natalia Fernández, socia fundadora de La Sociedad de Las Indias Electrónicas
La Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas, cabeza del Grupo Cooperativo de las Indias, es una consultora de innovación, inteligencia y redes con oficinas en Madrid y Montevideo.

El Grupo Cooperativo de las Indias entiende el mundo desde la lógica de las redes y el compromiso con la democracia económica y la transnacionalidad. Creamos conocimiento, productos y servicios empoderadores para las personas, las comunidades y las organizaciones con herramientas innovadoras que refuerzan la sostenibilidad social y medioambiental de sus proyectos.

Grupo Cooperativo de las Indias

En la Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas nuestros fuertes son la innovación corporativa, social y de negocio, el desarrollo local y regional, la diplomacia corporativa y la inteligencia de fuente pública, especialidades basadas todas ellas en el análisis dinámico de redes sociales. La Bitácora de las Indias, el primer blog corporativo que existió en el mundo, analiza tendencias en todos estos campos.

La innovación de negocio consiste en pensar, diseñar y poner en marcha nuevas formas de negocio que ayuden a las empresas a redefinirse empoderando a su entorno y a la sociedad. Ejemplos recientes del trabajo indiano en este campo serían BBVA para quien realizamos informes de oportunidades organizativas y tecnológicas y Szena, una compañía de software de riesgos con la que trabajamos en la liberación del código que permitirá a los bancos ser más transparentes, nutrirse de propuestas de una comunidad global de expertos y a universidades de todo el mundo desarrollar innovación en un campo hasta ahora reservado para los que podían pagar licencias millonarias.

Innovación social y desarrollo regional son otros dos productos que van de la mano. Se trata de aumentar el capital social de los ciudadanos mediante programas de generación de red.

La diplomacia corporativa consiste en empoderar a los ejecutivos y directivos de una organización para que cuando llegan a otro país, a un nuevo mercado o se dirigen a un nuevo sector social puedan convertirse en interlocutores sociales reconocidos. La mayor parte de las empresas comprende ya que a largo plazo sólo se triunfa cuando la sociedad las entiende como una herramienta de sus propios intereses y bienestar. Sin embargo las empresas tienen problemas para establecer conversaciones significativas con el conjunto de la sociedad civil. Hay una parte de formación, de conocimiento cultural, histórico y social que es obvia, pero también hay otra que consiste en “mapear” interlocutores sociales, escuchar y dirigirse a los críticos de igual a igual y establecer conversaciones de las que surjan primero el respeto, luego la confianza y finalmente la cooperación.

En todos estos productos es fundamental el análisis de redes sociales y la inteligencia de fuente abierta. Este tipo de análisis de inteligencia empresarial se llama de “fuente abierta” porque se elabora a partir de información pública (blogs, periódicos, publicaciones universitarias, etc.). Se trata de hacerse una imagen cabal del tejido social real, sus líderes -normalmente no institucionales- y sus estrategias. Sólo de ese modo es posible establecer una interlocución social. Un ejemplo sencillo de trabajo en este campo sería el mapeo de la blogsfera latinoamericana que realizamos para la Secretaría de Estado de Iberoamérica del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación del Gobierno de España en el marco de la última cumbre Euro-Latinoamericana.

Anuncio de la Sociedad de las Indias Electrónicas (detalle)
La Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas fue fundada como sociedad limitada con 3007 euros de capital el 2 de octubre de 2002 por Natalia Fernández, Juan Urrutia y David de Ugarte. Partían sin cartera de clientes, con el capital social mínimo pero con la experiencia social del primer ciberactivismo europeo y la experiencia empresarial de Piensa en Red que había sido la primera desarrolladora europea de software de gestión en movilidad y creación de redes sociales.

Los comienzos fueron económicamente muy duros para una compañía casi desconocida sin capital ni agenda. Para darse a conocer en medio de lo más duro de la crisis de las puntocom crearon la primera bitácora empresarial del mundo: la Bitácora de las Indias (a la izquierda de esta columna). Pronto llegó el primer cliente: la Federación de Empresas Distribuidoras de Gases Licuados del Petróleo y otros clientes que buscaban sobre todo mejorar el aprovechamiento comercial de su esfuerzo en la web, como Meliá o Nupik.

Mientras los pioneros luchaban por despegar, desarrollaron también las técnicas de análisis de redes sociales que les permitirían ofrecer servicios de mucho más valor añadido y asumir los primeros proyectos relevantes. El primero de ellos llegaría en la primavera de 2003, asesorando la candidatura de Belloch a la alcaldía de Zaragoza. Se trata del primer caso documentado de análisis de redes sociales para elaborar la estrategia de una campaña electoral. Y fue un éxito.

A finales de 2003 llegaría un contrato con Telefónica —desarrollar e implementar las primeras novelas para móviles fuera de Japón— y a partir de ahí la empresa despegaría con cada vez más y mejores clientes. Tras el 11M trabajamos con el Consejo Consultivo de Castilla- La Mancha en el desarrollo y articulación del debate virtual del foro Armas y Letras: la guerra y el Derecho en el IV centenario de el Quijote.

Llegan entonces nuestros primeros grandes proyectos: una importante farmaceutica y una de las principales empresas europeas de gestión medioambiental a los que el análisis de redes sociales en ámbitos informales de decisión les servirán para diseñar sus estrategias regulatorias y su proyección pública.

Usando la misma metodología, en 2006 desarrollaremos para Turismo de Andalucía el primer análisis de red de creadores de opinión en la Internet informal que se hacía a nivel mundial en un sector en el que el 75% de los destinos se deciden en la red.

La Sociedad llegará a su madurez a partir de 2007, bajo la dirección de su actual gobernadora, Natalia Fernández, que consolidará el posicionamiento de la empresa y ampliará su cartera de clientes, iniciando un crecimiento sostenido de la facturación que haría después posible la internacionalización de nuestra presencia en el mercado y la transformación en sociedad cooperativa el 18 de septiembre de 2009.

En ese periodo fundamos la desarrolladora de software libre Feed the Ivy SL, creadora del servicio feevy.com posteriormente vendido al grupo BBVA, para quien la Sociedad de las Indias empezaría a trabajar -y continúa hoy- como consultora de innovación, desarrollando proyectos como la blogsfera BBVA, la primera blogsfera corporativa de un gran banco transnacional y emitiendo regularmente informes sobre oportunidades sociales, organizativas y tecnológicas para el banco.

En 2007 asesoramos utilizando técnicas de análisis de redes sociales y posicionamiento estratégico a la expansión en América Latina de un importante grupo inversor español con intereses en el sector energético.

En 2008, también en asociación con el Area de Innovación de BBVA y con la editorial El Cobre lanzamos la primera colección de libros de autores contemporáneos en dominio público: la Colección Planta 29.

El 18 de septiembre de 2009 nos transformamos formalmente en cooperativa. Para entonces, nuestra forma de trabajo ya nos había llevado a un ratio de ingreso/persona varias veces superior al de las grandes consultoras.

El 9 de febrero de 2010 iniciamos formalmente a la puesta en marcha del Grupo Cooperativo de las Indias integrando en la estructura a la Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas y poniendo en marcha el proceso de elaboración de estatutos e inscripción en registro del nuevo grupo, con la idea de ampliar nuestra oferta de servicios a nuevos campos en sinergia con nuestras participadas y nuestras áreas de experiencia tradicionales.

Hoy nuestra cartera de clientes se extiende por América Latina y España y se desarrolla en ámbitos tan diversos como el fomento del emprendimiento, la inteligencia de negocio para grandes grupos industriales en transnacionalización y la comunicación social y política.

Colección Planta29

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