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Sociedad de Las indias Electrónicas Grupo Cooperativo de Las Indias

9 ideas clave sobre las filés

24 nov 2009

Este jueves se presenta en Madrid Filés, el último libro de David de Ugarte. Una buena ocasión para repasar qué es, de dónde nace y hacia dónde conduce la filé, la primera forma social originaria del siglo de las redes.

A través de ejemplos cada uno en contextos culturales y geografías completamente diferentes, podemos entender por qué la filé es un marco institucional nuevo y un vector de cambio social.

  1. Incentivos diferentes. Un tema planteado ya por Pekka Himanen en La ética del hacker y los orígenes del informacionalismo, que cruza la historia del desarrollo tecnológico alternativo desde los 60 y que no deja de recordar Alfonso Dubois en el prólogo de Filés. El sistema de incentivos individuales basado en dinero, en la apropiación individual de seguridad y libertad entendida como capacidad de compra, empezó a hacer aguas hace mucho tiempo.

    En el mundo desarrollado, para las generaciones post-Spectrum no ha habido ahorro individual capaz de garantizarles una mínima estabilidad frente al ciclo económico ni una perspectiva vital similar a la de sus padres. Sólo el reconocimiento en sus propios entornos, los lazos de fraternidad familiares y sociales próximos han podido generar un colchón frente a los ciclos económicos y la precarización. La ética hacker, al principio forma parte de esa doble vida que opone reconocimiento social a reconocimiento comunitario y que se expresa pronto en la publicidad de los productos tecnológicos

    Tomemos ahora a un inmigrante senegalés miembro de una cofradía como la muridí que utiliza el deber de acogida de los cofrades para aterrizar en un mundo nuevo. Que requiere del reconocimiento de su trabajo para acceder a las herramientas. Herramientas que originalmente, en Senegal, eran aperos para el cultivo del cacahuete pero que se convertirán, en las playas españolas, en cajas de herramientas llenas de gafas de sol y productos de todo a cien… y con los años, en tiendas de venta al mayor en la calle Amparo. El joven muridí, que vive primero como aprendiz en una casa compartida y luego como maestro-comerciante con sus propios aprendices, vive de y para una red transnacional que le valorará y cubrirá de un modo más drástico pero esencialmente igual a la del hacker europeo.

    Para unos y para otros, las categorías de Himanen (conocimiento y reconocimiento) serán los nuevos incentivos que definan una nueva ética del trabajo pluriespecialista.

  2. Alta productividad. En un caso y en otro, el principio de gratuidad del conocimiento y libertad de objeto de trabajo se fundamentan en un salto en la productividad. Las empresas de hackers apenas requieren capital monetario… y sobreviven cuando las start-ups millonarias caen a pedazos a la enésima ronda de financiación. Comparemos lo que cuesta hoy hacer un periódico hiperlocal con lo que cuesta montar un periódico local tradicional… y comparemos sobre todo las dimensiones de plantilla y los ingresos por persona, la lógica pluriespecialista frente a la fabril del medio tradicional.

    Ventajas basadas en el conocimiento sociotécnológico en el caso hacker clásico o la filé indiana que le permiten ingresos por persona del orden de 6 veces los de las grandes compañías multinacionales. Conocimiento de cómo transnacionalizarse con ventajas en el casó de los comerciantes muridíes, que generan unos ingresos por persona del orden de 300 veces los de sus comunidades de origen. Ni hablemos de filés negras como la Familia michoacana donde el plus de peligrosidad hace que las cifras batan records.

  3. El tamaño de una comunidad. El desarrollo de la productividad fueleado por la pluriespecialización y la globalización del propio comercio y el talento permite la sostenibilidad económica con grupos muy pequeños. La filé tiene un demos, un núcleo de decisión realmente muy pequeño. Sea en las comunidades de software libre, en las células muridíes o en las filés negras, la unidad organizativa sólo sobrepasa las 80 personas en momentos concretos. La productividad ha cambiado dramáticamente las escalas de lo político y lo económico, tanto por arriba (el terreno) como por abajo (la comunidad)
  4. Ausencia de jerarquías. Tamaño pequeño, cohesión identitaria fuerte basada en la seguridad y el reconocimiento y desarrollo de una productividad rampante permiten la ausencia de jerarquías, la vuelta a una igualdad basada en el principio de indiferencia que no veíamos desde el monasterio o el Arte medieval.
  5. Definición de propiedad. En los tres ejemplos que estamos usando -una filé originada en el mundo hacker de los 80-90 como la indiana, una comunidad transnacional extensa originada en un movimiento piadoso de finales del XIX como los muridíes y una filé negra como la michoacana, la propiedad es colectiva y el funcionamiento formal se asemeja al de un grupo cooperativo. No hay herencias reales fuera porque no hay nada que heredar fuera de la filé (de ahí la metáfora familiar). La comunidad es dueña de todo o cuando menos del sustrato que hace posible el mantenimiento. Los individuos consumen, la comunidad ahorra. Esta división aporta una tremenda resiliencia además de generar un efecto de escala: los ingresos generan capital, no salarios, algo estructuralmente diferente a las viejas cooperativas.
  6. Crecimiento por segregación y conexión. Juan Urrutia remarcaba en la presentación de De las naciones a las redes que los hackers ponemos por delante la libertad incluso de la felicidad. Esto explicaría en el caso indiano nuestro sistema de crecimiento por segregación, pero dudo que lo explique en el caso muridí o aún menos en el de las filés negras.

    Creo que bajo este sistema se esconde una limitación objetiva a elementos esenciales del funcionamiento de la filé. De hecho este es uno de los temás que trata el libro de David y creo que da algunas pistas que apuntan hacia la imposibilidad para una comunidad real de pasar de las 150 personas.

    Pero también hay una dimensión más: el crecimiento como una enredadera maximiza la diversidad creando un fuera que no está separado por un abismo sino por un degradado de color que da un lugar cómodo también al que disiente. Digamos que el sistema utiliza el disenso, el deseo de diferenciación para incentivar su crecimiento en red y generar innovación. Algo así como si internalizara la competencia.

  7. Identidad multi-hiperlocal y transnacional. En De las naciones a las redes veíamos cómo el mundo de las redes distribuidas que David había descrito en El poder de las redes hacía que las viejas identidades nacionales conformadoras del individuo se tornaran al tiempo demasiado grandes y demasiado pequeñas. Las filés son obviamente más pequeñas que la mayoría de los estados, pero su membresía y su identidad no es nacional. Juegan fuerte en lo local, de hecho en lo hiperlocal, pero no están definidos por eso.
  8. Generación de cohesión. En el prólogo a De las naciones a las redes Josu Jon Imaz planteaba como reto el qué hacer con los pobres. Visto desde una filé el planteamiento -muy común en los discursos que sobre nosotros se hacen desde la izquierda- se sentía como un pasar el muerto por parte de un estado nacional que parece incapaz de mantener unos mínimos de cohesión. Sin embargo no es una pelota que las filés no jueguen. Precisamente es la clave de su futuro.

    Lo que vemos a las filés hacer es en mucho similar a cómo los gremios y artes medievales se constituyeron en espacios autónomos primero para luego construir espacios de cohesión autónomos y mucho más amplios -las ciudades libres- que zaparían el orden feudal.

    En un mundo donde el estado deja cada vez más zonas de sombra esto lo vemos una y otra vez. Las filés -incluso las negras o especialmente las negras- reordenan su entorno, creando trabajo, infraestructuras, educación, seguridad… sobre sus propias bases. No es sólo relaciones públicas, es su razón de ser declarada.

    Un ariete fundamental es su propia lógica transnacional en un mundo donde los estados nacionales una y otra vez, de la piratería al cambio climático, de la diplomacia a la defensa, tienen que alimentar nuevos sujetos transnacionales para poder mantener activas sus propias funciones.

  9. Un nuevo bicho: la resultante final es un constructo de nuevo tipo que no podemos liquidar como una mera actualización de la cooperativa de toda la vida aunque en resiliencia y formas herede mucho de ella.

    Estamos no ante una nueva forma de empresa, sino ante una nueva forma de comunidad que asegura su autonomía con empresas. Es cierto, y el libro de David bucea bastante en ello, que esas formas tienen un evidente parentesco con aquellas nacidas en la Revolución comercial de los siglos X al XIII.

    Pero la filé es en este momento tanto más importante porque nace en el marco de lo que G. Munís llamaba una crisis de civilización que trasciende en mucho la actual crisis económica. Una crisis de civilización se fundamenta precisamente en la quiebra del sistema de incentivos que mueve a una sociedad. Incentivos que no son otra cosa que el por qué del cómo de la actividad económica.

    Por eso, la filé o mejor dicho, las filés, aunque no pretenden ni pueden pretender en este momento hablar en términos de conjunto social -si es que eso tiene algun sentido- si que puede decir, aquí estoy, aquí hay una alternativa.

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10 Comentarios a “9 ideas clave sobre las filés”

  1. omarigil.myopenid.com/

    Espero poder saludarte allí igual que el año pasado, Juan!

    La verdad es que el plantel de invitados-ponentes es muy atractivo.

    Bihar arte.

    This comment was originally posted on Juan Urrutia 4.0 » Juan Urrutia

  2. omarigil.myopenid.com/

    Espero poder saludarte allí igual que el año pasado, Juan!

    La verdad es que el plantel de invitados-ponentes es muy atractivo.

    Bihar arte.

    This comment was originally posted on deUgarte.com

  3. Ivan

    ¡Qué gran resumen! Cuando alguien me mire con cara de pez diciendo «Eso de las filés, ¿para qué vale?», ya sé dónde enviarlo. :)

  4. Juan Urrutia

    Me alegró volverte a ver.

    Juan

    This comment was originally posted on Juan Urrutia 4.0 » Juan Urrutia

  5. Amalio A. Rey

    El estándar dominante del siglo XXI no es la “eficiencia”, sino la “eficacia”, y ya sabemos que se puede ser más eficaz (incluso más eficiente) sin crecer.
    Por cierto, la cultura es con diferencia la actividad “económica” que menos depende de las economías de escala.
    No entiendo bien por qué la emoción se tiene que llevar tan mal con la inteligencia hasta el punto de que hablemos de “contraponerlas”. Hay emociones de muchos tipos, algunas utópicas, y otras tóxicas, pero también las hay muy inteligentes. Sostengo, como sabes, que no hace falta destruir las (pequeñas) empresas para reconectarnos como personas, ni para desandar el camino.
    Y en cuanto a disfrutar de las incoherencias, pues mira, prefiero intentar el camino (a menudo incómodo) de buscar la coherencia, pero por supuesto, sin dramatismos. La coherencia es mejor que la incoherencia, la mires por donde la mires.
    Otra cosa es que aprendamos a navegar por territorios complejos (como es el de intentar vivir-de-la-cultura) sabiendo que hay un sinfin de conflictos y paradojas que allí nos esperan. La paradoja encierra casi siempre una oportunidad de superación, o por lo menos, cultiva la inteligencia. Las incoherencias desgastan, y generan desconfianza.
    La cultura bien entendida es, para mí, aquella que funciona como los buenos árbitros que no se hacen notar en un partido.
    No hagamos de la cultura algo tan sofisticado y diferente a todo lo demás. Y si quieres vivir de la cultura, es decir, ser un profesional, entonces debes saber que tendrás que gestionar bien unos recursos y tendrás que salir al mercado a ofrecer lo que sabes hacer. No veo que esto sea tan diferente a vender consultoría o a montar una zapatería. Otra cosa muy distinta es si quieres hacer cultura como hobby, como acto creativo sin más.
    El lenguaje bélico no ayuda a construir. No veo tanta guerra, ni enemigos, ni necesidad de destrucción. Apuesto por las emociones inteligentes, por una cultura que aproveche lo mejor de la empresa, y por una (nueva) empresa donde quepa la cultura. ¿Y por qué no?

    This comment was originally posted on Consultoría artesana en red

  6. David de Ugarte

    Al final usé este post de guión en la presentación de “Filés” :)

4 Trackbacks/Pingbacks

  1. Crisis de Civilización

    [...] El post de Nat de hoy abre un mundo, además de darme la presentación del jueves casi casi hecha. Me interesa el concepto que inaugura: crisis de civilización entendida como crisis del sistema de incentivos, un tema, que como cita ya habían apuntado Himanen, Ciberpunk y Dubois y que representa el porqué del cómo de un sistema económico. (0) Crea un usuario en un servidor OpenID. Sólo con tu OpenID podrás loguearte y enviar comentarios. [...]

  2. ¿Crisis de civilización?

    [...] Nat en la Bitácora de las Indias inauguró una idea y un concepto especialmente interesante: La filé es en este momento tanto más [...]

  3. Jornadas Ibermática « Juan Urrutia 4.0

    [...] secretos. Es una lástima que no pueda estar simultáneamente en la presentación de Filés; pero el post de Natalia casi disipa el coste en el que incurro por mi fidelidad a la secta de [...]

  4. Consultoría artesana en red » Empresa cultural y cultura empresarial: la carrera de la rata

    [...] construyes una secta. Muy a gusto con nosotros mismos, muy a gusto con nosotras mismas. Una falsa filé de encefalograma [...]

Natalia Fernández, socia fundadora de La Sociedad de Las Indias Electrónicas
La Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas, cabeza del Grupo Cooperativo de las Indias, es una consultora de innovación, inteligencia y redes con oficinas en Madrid y Montevideo.

El Grupo Cooperativo de las Indias entiende el mundo desde la lógica de las redes y el compromiso con la democracia económica y la transnacionalidad. Creamos conocimiento, productos y servicios empoderadores para las personas, las comunidades y las organizaciones con herramientas innovadoras que refuerzan la sostenibilidad social y medioambiental de sus proyectos.

Grupo Cooperativo de las Indias

En la Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas nuestros fuertes son la innovación corporativa, social y de negocio, el desarrollo local y regional, la diplomacia corporativa y la inteligencia de fuente pública, especialidades basadas todas ellas en el análisis dinámico de redes sociales. La Bitácora de las Indias, el primer blog corporativo que existió en el mundo, analiza tendencias en todos estos campos.

La innovación de negocio consiste en pensar, diseñar y poner en marcha nuevas formas de negocio que ayuden a las empresas a redefinirse empoderando a su entorno y a la sociedad. Ejemplos recientes del trabajo indiano en este campo serían BBVA para quien realizamos informes de oportunidades organizativas y tecnológicas y Szena, una compañía de software de riesgos con la que trabajamos en la liberación del código que permitirá a los bancos ser más transparentes, nutrirse de propuestas de una comunidad global de expertos y a universidades de todo el mundo desarrollar innovación en un campo hasta ahora reservado para los que podían pagar licencias millonarias.

Innovación social y desarrollo regional son otros dos productos que van de la mano. Se trata de aumentar el capital social de los ciudadanos mediante programas de generación de red.

La diplomacia corporativa consiste en empoderar a los ejecutivos y directivos de una organización para que cuando llegan a otro país, a un nuevo mercado o se dirigen a un nuevo sector social puedan convertirse en interlocutores sociales reconocidos. La mayor parte de las empresas comprende ya que a largo plazo sólo se triunfa cuando la sociedad las entiende como una herramienta de sus propios intereses y bienestar. Sin embargo las empresas tienen problemas para establecer conversaciones significativas con el conjunto de la sociedad civil. Hay una parte de formación, de conocimiento cultural, histórico y social que es obvia, pero también hay otra que consiste en “mapear” interlocutores sociales, escuchar y dirigirse a los críticos de igual a igual y establecer conversaciones de las que surjan primero el respeto, luego la confianza y finalmente la cooperación.

En todos estos productos es fundamental el análisis de redes sociales y la inteligencia de fuente abierta. Este tipo de análisis de inteligencia empresarial se llama de “fuente abierta” porque se elabora a partir de información pública (blogs, periódicos, publicaciones universitarias, etc.). Se trata de hacerse una imagen cabal del tejido social real, sus líderes -normalmente no institucionales- y sus estrategias. Sólo de ese modo es posible establecer una interlocución social. Un ejemplo sencillo de trabajo en este campo sería el mapeo de la blogsfera latinoamericana que realizamos para la Secretaría de Estado de Iberoamérica del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación del Gobierno de España en el marco de la última cumbre Euro-Latinoamericana.

Anuncio de la Sociedad de las Indias Electrónicas (detalle)
La Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas fue fundada como sociedad limitada con 3007 euros de capital el 2 de octubre de 2002 por Natalia Fernández, Juan Urrutia y David de Ugarte. Partían sin cartera de clientes, con el capital social mínimo pero con la experiencia social del primer ciberactivismo europeo y la experiencia empresarial de Piensa en Red que había sido la primera desarrolladora europea de software de gestión en movilidad y creación de redes sociales.

Los comienzos fueron económicamente muy duros para una compañía casi desconocida sin capital ni agenda. Para darse a conocer en medio de lo más duro de la crisis de las puntocom crearon la primera bitácora empresarial del mundo: la Bitácora de las Indias (a la izquierda de esta columna). Pronto llegó el primer cliente: la Federación de Empresas Distribuidoras de Gases Licuados del Petróleo y otros clientes que buscaban sobre todo mejorar el aprovechamiento comercial de su esfuerzo en la web, como Meliá o Nupik.

Mientras los pioneros luchaban por despegar, desarrollaron también las técnicas de análisis de redes sociales que les permitirían ofrecer servicios de mucho más valor añadido y asumir los primeros proyectos relevantes. El primero de ellos llegaría en la primavera de 2003, asesorando la candidatura de Belloch a la alcaldía de Zaragoza. Se trata del primer caso documentado de análisis de redes sociales para elaborar la estrategia de una campaña electoral. Y fue un éxito.

A finales de 2003 llegaría un contrato con Telefónica —desarrollar e implementar las primeras novelas para móviles fuera de Japón— y a partir de ahí la empresa despegaría con cada vez más y mejores clientes. Tras el 11M trabajamos con el Consejo Consultivo de Castilla- La Mancha en el desarrollo y articulación del debate virtual del foro Armas y Letras: la guerra y el Derecho en el IV centenario de el Quijote.

Llegan entonces nuestros primeros grandes proyectos: una importante farmaceutica y una de las principales empresas europeas de gestión medioambiental a los que el análisis de redes sociales en ámbitos informales de decisión les servirán para diseñar sus estrategias regulatorias y su proyección pública.

Usando la misma metodología, en 2006 desarrollaremos para Turismo de Andalucía el primer análisis de red de creadores de opinión en la Internet informal que se hacía a nivel mundial en un sector en el que el 75% de los destinos se deciden en la red.

La Sociedad llegará a su madurez a partir de 2007, bajo la dirección de su actual gobernadora, Natalia Fernández, que consolidará el posicionamiento de la empresa y ampliará su cartera de clientes, iniciando un crecimiento sostenido de la facturación que haría después posible la internacionalización de nuestra presencia en el mercado y la transformación en sociedad cooperativa el 18 de septiembre de 2009.

En ese periodo fundamos la desarrolladora de software libre Feed the Ivy SL, creadora del servicio feevy.com posteriormente vendido al grupo BBVA, para quien la Sociedad de las Indias empezaría a trabajar -y continúa hoy- como consultora de innovación, desarrollando proyectos como la blogsfera BBVA, la primera blogsfera corporativa de un gran banco transnacional y emitiendo regularmente informes sobre oportunidades sociales, organizativas y tecnológicas para el banco.

En 2007 asesoramos utilizando técnicas de análisis de redes sociales y posicionamiento estratégico a la expansión en América Latina de un importante grupo inversor español con intereses en el sector energético.

En 2008, también en asociación con el Area de Innovación de BBVA y con la editorial El Cobre lanzamos la primera colección de libros de autores contemporáneos en dominio público: la Colección Planta 29.

El 18 de septiembre de 2009 nos transformamos formalmente en cooperativa. Para entonces, nuestra forma de trabajo ya nos había llevado a un ratio de ingreso/persona varias veces superior al de las grandes consultoras.

El 9 de febrero de 2010 iniciamos formalmente a la puesta en marcha del Grupo Cooperativo de las Indias integrando en la estructura a la Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas y poniendo en marcha el proceso de elaboración de estatutos e inscripción en registro del nuevo grupo, con la idea de ampliar nuestra oferta de servicios a nuevos campos en sinergia con nuestras participadas y nuestras áreas de experiencia tradicionales.

Hoy nuestra cartera de clientes se extiende por América Latina y España y se desarrolla en ámbitos tan diversos como el fomento del emprendimiento, la inteligencia de negocio para grandes grupos industriales en transnacionalización y la comunicación social y política.

Colección Planta29

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