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Sociedad de Las indias Electrónicas Grupo Cooperativo de Las Indias

Analizando Redes Sociales (VI)

22 ene 2005

Con un modelo de análisis ya explicitado como fondo, pasaremos en esta segunda parte de nuestro curso a caracterizar algunas situaciones de conjunto y aproximarnos a ellas desde la perspectiva del análisis. Comenzamos con el primero de dos capítulos dedicados a la Netwar y el terrorismo de red.

Buena parte del reciente interés en el análisis de redes está motivado por la emergencia del terrorismo de red. El terrorismo de red sería la forma estríctamente contemporánea de conflicto armado irregular.

Reconfigura la idea de campo y territorio de forma original, redefiniendo de forma completamente novedosa respecto a sus presdecesores táctica, logística y estrategia. El terrorista de red construye a voluntad la geografía del conflicto gracias a entender al contrario no como un sujeto sino como un sistema que quiere hacer trabajar para un fin distinto al que fue diseñado -como su propio colapso. Es nihilista en su ethos, y típicamente hacker en la mirada.

Frente a ataques originados desde estos planteamientos, parece claro que la topología de la red no es neutral en absoluto: influye necesariamente en los resultados y en el tipo de ataque que realizará, porque, como veremos, tampoco existe una topología de red óptima y universal.

El análisis de redes en este terreno aporta información en distintos planos del conjunto que constituyen la netwar, la guerra de red:

  • Frente a las acciones armadas, permite hacer estudios topológicos destinados a minimizar daños.
  • En el plano organizativo, permite trazar redes de influencia capaces de predecir la evolución y objetivos plausibles de la red en distintos momentos.
  • Y en el plano político permite detectar estrategias de desestabilización y eventualmente diseñar contraestrategias de neutralización.

Analizando estructuras

Los atentados del metro de Tokio en 1995, el 11S de 2001 en Estados Unidos y el 11M de 2004 en Madrid sorprendieron por su originalidad a muchos analistas: la red pública de transportes era usada como solución logística por los estrategas de los ataques. Estábamos ante “crakings al sistema de transportes” que desnudaban la realidad de un nuevo tipo de acciones terroristas. La eventualidad de una serie de ataques del mismo tipo originados en distintos nodos, coordinados espontáneamente, el fenómeno teorizado como swarming (enjambramiento), dejaba el reducido campo de los analistas militares para presentarse frente a la opinión pública como una posibilidad inminente. La experiencia de la guerra de Irak mostró cómo la posibilidad se materializaba planteando los problemas con una nueva urgencia.

Desde el punto de vista del análisis de redes la cuestión se suele plantear como el diseño de topologías defensivas óptimas frente a ataques en el marco de un conflicto disperso. El ejemplo típico: la red de transportes. Pero también la distribución de la información y las conexiones en servidores interconectados o la estructura de la red electríca.

Para una primera aproximación tomaremos el ejemplo más sencillo: organizaremos todas las topografías posibles de una red de cuatro nodos según el número de conexiones que establezcamos entre ellos y su vulnerabilidad a un ataque exterior. Para ello imaginaremos que la red es una red de transporte y que en el momento cero en cada nodo hay un individuo que se moverá en el momento 1 desde el nodo en el que está a otro con igual probabilidad. De este modo, el daño máximo que podrá sufrir la red en el momento 1 será el número máximo de individuos que podrían coincidir en un sólo nodo. Imaginemos ahora que el “enemigo exterior” conoce qué nodo ha de atacar para producir ese daño máximo. El resultado real del daño es calculable como una esperanza matemática: el Daño Esperado en el momento 1 para cada topografía de red, sería el producto del daño máximo del momento 1 en esa topografía, multiplicado por las probabilidades de que los individuos implicados aparezcan por ahí. Esta esperanza será la que nos mida la vulnerabilidad de la red ante un ataque. Veamos la siguiente tabla:

 

Topografías de red de cuatro nodos y esperanza de daño asociada

Ataques de arma invisible

Es fácil entender por qué cuanto más interconectada está la red menor es el daño esperado ante un ataque al nodo más vulnerable… pero siempre que pensemos en un ataque mediante explosivo. Si analizamos los daños sufridos por un ataque con gas sarín o armas químico bacteriológicas el resultado sería prácticamente el inverso.

Los análisis de red aplicados a daños sufridos ante eventuales ataques mediante armas ABC (NBQ), ya sean bombas “sucias” (que esparcen radioactividad), bacteriológicas o químicas, podrían modelizarse de un modo parecido.

En ese caso medimos el daño no en función de la esperanza del daño máximo en un nodo “n” en el momento “q”, sino como la de la suma de los daño máximos que sufridos por el cluster en los momentos “q”, “q+1″… “q+r”. Siendo “r” el número de periodos de tiempo durante los cuales el efecto del arma perdurase. El cluster vendría definido en cada momento por el conjunto de nodos a menos de “x1“, “x2“,…, “xr” grados de distancia del nodo “n”. Estos valores representan el radio de alcance del arma empleada.

Por supuesto estos modelos pueden completarse con elementos de modelos epidémicos que ya comentamos en un capítulo anterior, incorporando variables como la infecciosidad o las posibilidades de “contagio” entre individuos que se hayaran en la zona afectada. El cualquier caso, incluso de modo intuitivo, el resultado genérico es que cuanto más interconectada esté la red mayor será el daño. Siguiendo un modelo simplificado y parejo al del ejemplo anterior, la estructura lineal sería la de menor esperanza de daño sufrido.

De las redes de transporte a las redes de personas

Como vemos, la inexistencia de una topología óptima anti-swarming para ataques armados, limita el análisis de redes de transporte (eléctrico, de personas, etc.) a un conjunto de opciones estratégicas.

Pero la netwar no se limita al terrorismo. Existe una forma de netwar, la que persigue la desestabilización política, frente a la cual el análisis de redes sociales puede aportar significativamente y de hecho ser decisivo en sus resultados. Lo que define a este tipo de acciones organizadas es precisamente la reestructuración consciente de clusters decisivos de la gran red social con vistas a alcanzar un tipping point en la propagación de determinadas ideas que socaven la institucionalidad establecida. Lo estudiaremos en nuestra próxima entrega.

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Natalia Fernández, socia fundadora de La Sociedad de Las Indias Electrónicas
La Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas, cabeza del Grupo Cooperativo de las Indias, es una consultora de innovación, inteligencia y redes con oficinas en Madrid y Montevideo.

El Grupo Cooperativo de las Indias entiende el mundo desde la lógica de las redes y el compromiso con la democracia económica y la transnacionalidad. Creamos conocimiento, productos y servicios empoderadores para las personas, las comunidades y las organizaciones con herramientas innovadoras que refuerzan la sostenibilidad social y medioambiental de sus proyectos.

Grupo Cooperativo de las Indias

En la Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas nuestros fuertes son la innovación corporativa, social y de negocio, el desarrollo local y regional, la diplomacia corporativa y la inteligencia de fuente pública, especialidades basadas todas ellas en el análisis dinámico de redes sociales. La Bitácora de las Indias, el primer blog corporativo que existió en el mundo, analiza tendencias en todos estos campos.

La innovación de negocio consiste en pensar, diseñar y poner en marcha nuevas formas de negocio que ayuden a las empresas a redefinirse empoderando a su entorno y a la sociedad. Ejemplos recientes del trabajo indiano en este campo serían BBVA para quien realizamos informes de oportunidades organizativas y tecnológicas y Szena, una compañía de software de riesgos con la que trabajamos en la liberación del código que permitirá a los bancos ser más transparentes, nutrirse de propuestas de una comunidad global de expertos y a universidades de todo el mundo desarrollar innovación en un campo hasta ahora reservado para los que podían pagar licencias millonarias.

Innovación social y desarrollo regional son otros dos productos que van de la mano. Se trata de aumentar el capital social de los ciudadanos mediante programas de generación de red.

La diplomacia corporativa consiste en empoderar a los ejecutivos y directivos de una organización para que cuando llegan a otro país, a un nuevo mercado o se dirigen a un nuevo sector social puedan convertirse en interlocutores sociales reconocidos. La mayor parte de las empresas comprende ya que a largo plazo sólo se triunfa cuando la sociedad las entiende como una herramienta de sus propios intereses y bienestar. Sin embargo las empresas tienen problemas para establecer conversaciones significativas con el conjunto de la sociedad civil. Hay una parte de formación, de conocimiento cultural, histórico y social que es obvia, pero también hay otra que consiste en “mapear” interlocutores sociales, escuchar y dirigirse a los críticos de igual a igual y establecer conversaciones de las que surjan primero el respeto, luego la confianza y finalmente la cooperación.

En todos estos productos es fundamental el análisis de redes sociales y la inteligencia de fuente abierta. Este tipo de análisis de inteligencia empresarial se llama de “fuente abierta” porque se elabora a partir de información pública (blogs, periódicos, publicaciones universitarias, etc.). Se trata de hacerse una imagen cabal del tejido social real, sus líderes -normalmente no institucionales- y sus estrategias. Sólo de ese modo es posible establecer una interlocución social. Un ejemplo sencillo de trabajo en este campo sería el mapeo de la blogsfera latinoamericana que realizamos para la Secretaría de Estado de Iberoamérica del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación del Gobierno de España en el marco de la última cumbre Euro-Latinoamericana.

Anuncio de la Sociedad de las Indias Electrónicas (detalle)
La Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas fue fundada como sociedad limitada con 3007 euros de capital el 2 de octubre de 2002 por Natalia Fernández, Juan Urrutia y David de Ugarte. Partían sin cartera de clientes, con el capital social mínimo pero con la experiencia social del primer ciberactivismo europeo y la experiencia empresarial de Piensa en Red que había sido la primera desarrolladora europea de software de gestión en movilidad y creación de redes sociales.

Los comienzos fueron económicamente muy duros para una compañía casi desconocida sin capital ni agenda. Para darse a conocer en medio de lo más duro de la crisis de las puntocom crearon la primera bitácora empresarial del mundo: la Bitácora de las Indias (a la izquierda de esta columna). Pronto llegó el primer cliente: la Federación de Empresas Distribuidoras de Gases Licuados del Petróleo y otros clientes que buscaban sobre todo mejorar el aprovechamiento comercial de su esfuerzo en la web, como Meliá o Nupik.

Mientras los pioneros luchaban por despegar, desarrollaron también las técnicas de análisis de redes sociales que les permitirían ofrecer servicios de mucho más valor añadido y asumir los primeros proyectos relevantes. El primero de ellos llegaría en la primavera de 2003, asesorando la candidatura de Belloch a la alcaldía de Zaragoza. Se trata del primer caso documentado de análisis de redes sociales para elaborar la estrategia de una campaña electoral. Y fue un éxito.

A finales de 2003 llegaría un contrato con Telefónica —desarrollar e implementar las primeras novelas para móviles fuera de Japón— y a partir de ahí la empresa despegaría con cada vez más y mejores clientes. Tras el 11M trabajamos con el Consejo Consultivo de Castilla- La Mancha en el desarrollo y articulación del debate virtual del foro Armas y Letras: la guerra y el Derecho en el IV centenario de el Quijote.

Llegan entonces nuestros primeros grandes proyectos: una importante farmaceutica y una de las principales empresas europeas de gestión medioambiental a los que el análisis de redes sociales en ámbitos informales de decisión les servirán para diseñar sus estrategias regulatorias y su proyección pública.

Usando la misma metodología, en 2006 desarrollaremos para Turismo de Andalucía el primer análisis de red de creadores de opinión en la Internet informal que se hacía a nivel mundial en un sector en el que el 75% de los destinos se deciden en la red.

La Sociedad llegará a su madurez a partir de 2007, bajo la dirección de su actual gobernadora, Natalia Fernández, que consolidará el posicionamiento de la empresa y ampliará su cartera de clientes, iniciando un crecimiento sostenido de la facturación que haría después posible la internacionalización de nuestra presencia en el mercado y la transformación en sociedad cooperativa el 18 de septiembre de 2009.

En ese periodo fundamos la desarrolladora de software libre Feed the Ivy SL, creadora del servicio feevy.com posteriormente vendido al grupo BBVA, para quien la Sociedad de las Indias empezaría a trabajar -y continúa hoy- como consultora de innovación, desarrollando proyectos como la blogsfera BBVA, la primera blogsfera corporativa de un gran banco transnacional y emitiendo regularmente informes sobre oportunidades sociales, organizativas y tecnológicas para el banco.

En 2007 asesoramos utilizando técnicas de análisis de redes sociales y posicionamiento estratégico a la expansión en América Latina de un importante grupo inversor español con intereses en el sector energético.

En 2008, también en asociación con el Area de Innovación de BBVA y con la editorial El Cobre lanzamos la primera colección de libros de autores contemporáneos en dominio público: la Colección Planta 29.

El 18 de septiembre de 2009 nos transformamos formalmente en cooperativa. Para entonces, nuestra forma de trabajo ya nos había llevado a un ratio de ingreso/persona varias veces superior al de las grandes consultoras.

El 9 de febrero de 2010 iniciamos formalmente a la puesta en marcha del Grupo Cooperativo de las Indias integrando en la estructura a la Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas y poniendo en marcha el proceso de elaboración de estatutos e inscripción en registro del nuevo grupo, con la idea de ampliar nuestra oferta de servicios a nuevos campos en sinergia con nuestras participadas y nuestras áreas de experiencia tradicionales.

Hoy nuestra cartera de clientes se extiende por América Latina y España y se desarrolla en ámbitos tan diversos como el fomento del emprendimiento, la inteligencia de negocio para grandes grupos industriales en transnacionalización y la comunicación social y política.

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