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Sociedad de Las indias Electrónicas Grupo Cooperativo de Las Indias

Analizando Redes Sociales (VII)

27 ene 2005

Siguiendo con nuestra caracterización de situaciones de netwar, describiremos en este capítulo como localizar y caracterizar situaciones de desestabilización política orquestada, golpismo de red, en contraposición a aquellas en las que los tipping points sean alcanzados espontáneamente.

Como veíamos en un capítulo anterior, los nodos en una red se caracterizan por su estrategia de propagación. Esta podría definirse como su disposión, en función de las estrategias de los nodos con los que tiene vínculos, para propagar o no y con quién, ciertas ideas o mensajes.

Cuando sufren una situación de minoría tal que les resulta incómoda o un fenómeno exterior convierte una situación hasta entonces estable en prácticamente insostenible, los nodos intentan modificar conscientemente su entorno de relación. El modo con que lo hacen es lo que hemos llamado estrategia de transformación y su objetivo es transformar vínculos débiles (contactos lejanos que van poco más allá del conocimiento), en vínculos abiertos (con los que la propagación es posible y bien recibida), transformando la arquitectura de la red.

Caracterizando los movimientos espontáneos de masa

A veces, un fenómeno traumático puede hacer caer rápida y generalizadamente el umbral de rebeldía, de una buena parte de los nodos dispersos por la red. El umbral de rebeldía es el número de nodos que deben compartir conmigo mi mensaje para que yo me anime a propagarlo en mi cluster. El resultado inmediato es que “emergen” mensajes que permanecían “ocultos” bajo la aparente homogeneidad y estabilidad de los clusters.

La súbita aparición de estas “corrientes de respuesta” convierten en menos aceptable la situación de minoría de nodos que aún después de haber reducido su umbral siguen sintiéndose no aceptados en su cluster. Buscan reafirmarse encontrando “iguales”. Y lógicamente ponen en marcha una estrategia activa de transformación. Tiran de la agenda del móvil, de los habituales de los foros de la web, acumulos naturales de vínculos débiles entre los que conoce o intuye las sintonías ideológicas. Los flujos de comunicaciones via SMS, web y mail crecen exponencialmente durante un periodo muy muy breve. Pero para convertir esos vínculos en abiertos hace falta algo más. Presencialidad, materialización de la comunicación y de la voluntad de propagar un mensaje común. Espontáneamente surgen mobs, concentraciones… Así fue en Filipinas en 2001 (55% de crecimiento de mensajes de texto en un sólo día), Yugoslavia y España (donde durante el 12 de marzo se multiplicó por 8 el tráfico de Internet).

El resultado es la movilización y rápida emergencia de una parte de los nodos que hasta entonces habían estado inactivos, que genera una reordenación del mapa global de clusters y por tanto de las mayorías, para finalmente disolverse como movimiento público tan rápidamente como surgió. Algo que a cierto nivel esto puede producir incluso un vuelco electoral, dado que el sistema democrático, al basarse en las mayorías es muy sensible a estos cambios aún cuando las diferencias numéricas entre los dos grandes e inevitables grupos de opinión ante un evento traumático, no varíen dramáticamente.

Algo así podemos decir que pasó en España entre el 12 y el 14 de marzo. Señalando especialmente que la traducción en las urnas del fenómeno no fue un retroceso en la intención de voto del partido gobernante, lo cual hace imposible decir que las mobs modificaran resultados electorales mediante alguna forma de coacción, sino la participación de un voto normalmente abstencionista que se movilizó a consecuencia de haber visto reflejados sus deseos de propagación en las mobs espontáneas del día 13. Algo que, por cierto, ya había analizado Juan Urrutia seis meses antes.

Otro elemento característico de estos movimientos, como destaca el conocido experto Javier Cañada, es el papel que juegan los medios de comunicación, los “broadcasters”, en estos movimientos. Escribiendo sobre el 13M decía:

Se estableció una simbiosis interesante entre los transistores y los teléfonos móviles. Mientras los teléfonos transmitían acción, los transistores ofrecían contexto. Los primeros eran simples mensajes que incitaban a hacer algo. Por limitación del medio y economía, no permitían más. La radio, sin embargo, ofrecía la situación general, la visión del todo, y lo más importante: las consecuencias (macro) de las acciones (micro).

Existía una retroalimentación entre el canal en red (los móviles) y el canal de broadcast (la radio). A medida que crecía el número de manifestantes convocados unos por otros mediante SMS, más intenso era el mensaje que se retransmitía por radio. Cuanto más intenso era el mensaje que se retransmitía por radio, más gente se unía a las protestas y más gente mandaba mensajes. La radio (broadcast) estaba siendo el amplificador de los móviles (red).

Es decir, los medios, cogidos como todos en el torbellino que se abre al alcanzar los mensajes contestatarios un tipping-point paralelo a la súbita reestructuración de la red al completo, no se hacían eco de una supuesta convocatoria, sino de las acciones espontáneas de los nodos más activos: los mobs

Estrategias de desestabilización política

Definiremos las estrategias de desestabilización política como intentos deliberados y externos a la dinámica endógena de la red social, cuyo objetivo es forzar la reestructuración de la red, generalizando la propagación de ciertos mensajes, con la perspectiva de modificar la representación política de las mayorías sociales. Es decir, ya de entrada estas estrategias invierten el orden de motivación de los nodos en movimientos de masa en red. Aquí el objetivo no es la propagación (móvil de los nodos) sino la transformación (que para los nodos es sólamente un medio).

Los estrategas de este tipo de movimientos, verdaderas formas postmodernas del golpe de estado, buscan reproducir los resultados de un movimiento tipo Otpor. De hecho, intentarán presentar sus resultados siempre como fenómenos espontáneos, no dirigidos, reticulares. Sin embargo, como veremos, no es tan fácil provocar cambios en cadena de gran escala en la red social e inevitablemente dejarán rastros reconocibles.

El primer objetivo a conseguir en un golpe de estas características, sería como en el modelo que imita, una caída del umbral de rebeldía de la parte más sensible de los nodos. En los ejemplos del modelo que hemos analizado antes esta se producía por un hecho traumático ampliamente reconocido como tal por el conjunto social. Los protagonistas de esta forma de netwar, a falta de hechos así, tendrán que fabricarlos. Y no es tan fácil. Aún contando con que tengan medios de comunicación, broadcasters, difícilmente podrán conseguir la unanimidad en la interpretación de hechos que presenten como tales por los otros medios si realmente no lo son.

Y aquí empieza lo realmente peligroso, pues para empezar a movilizar a los nodos más activos no necesitan que el hecho que dicen les indigna, indigne a la sociedad en su conjunto. Pero tendrán que explicar por qué pasa eso y mantenerlo en el tiempo. Es decir, para empezar el movimiento les bastará, con broadcastear su indignación, pero para seguir adelante tendrán que hacer un discurso victimista que presente como agresiones a su círculo amplio de aceptación todas las acciones del contrario. Sólo así los nodos más sensibles mantendrán bajos sus umbrales de rebeldía. Buscarán por tanto que organizarles rápidamente en comunidades virtuales, grupos juveniles, asociaciones de distinto tipo animándoles a desarrollar un activismo desaforado que proyecte, a base de acción, lo que no tienen en número. Una línea que a finales de los años veinte y principios de los treinta del siglo pasado los partidos totalitarios desarrollaron hasta el paroxismo.

Pero por otro lado es difícil mantener en tensión siquiera a los propios mientras el espectro ideológico se mantenga como un continuo, como un degradado de color en el que caben todas las interpretaciones. Es necesario polarizar y tensar, “limpiando” y forzando a la decantación sobre todo al entorno más cercano pero crítico. Y para eso, serán usadas las redes agitativas creadas jústamente antes, en una lógica de amedrentamiento que puede llegar a tener realizaciones violentas. En esta lógica se tratará de sobredimensionar la “creciente” capacidad de acción de los exaltados del propio bando, reforzándolos mediáticamente. Se organizarán mobs, campañas en favor de llevar determinados símbolos externos, comprar ciertos productos, etc… Y los medios a disposición, en vez de dar contexto, de relatar lo que los otros hacen, relatarán lo que los otros convocan.

Todo este desarrollo dejará además dos rastros típicos:

  • En primer lugar, si los golpistas van desarrollando las fases de su labor con éxito, los tiempos serán largos, la tensión creciente y los actos públicos dispersos. Algo muy distinto de los fenómenos que analizábamos antes que culminaban en una gran mob que escenificaba el cambio de mayorías sociales para acto seguido desaparecer como movimiento.
  • Siempre, en cada entorno y terreno habrá dirigentes pública e internamente reconocidos, gurús y activistas de referencia, liderazgo. Algo muy distinto de las movilizaciones de masa en red, típicamente anónimas.

Como hemos visto además, necesitan el uso de la tensión como medio. Por eso, el peligro de estas estrategias es que fácilmente pueden degenerar en situaciones de violencia difusa, pistolerismo y aparición de grupos incontrolados nacidos del ambiente de crispación y confrontación permanente que el centro organizador necesita, en ausencia de hechos traumáticos reconocidos socialmente, para mantener agrupadas y con opciones a sus huestes.

La “alqaedización” de los grupos antisistema

Este tipo de estrategias, a pesar de su dependencia del centro mediático generador, no están exentas de una cierta lógica de red. A fin de cuentas, la inversión organizativa es mínima y la estrategia se basa en la emisión de mensajes y la confrontación identitaria. Tenderán por tanto a una “alqaedización” espontánea que supere a los intentos de formalización grupal previos -si se hubieran producido. Un sistema en el que el centro emite y el resto… ya sabe -o interpreta- lo que tiene que hacer.

De hecho el conjunto ideal de herramientas para organizar uno de estos “golpes de estado postmodernos” pasaría por:

  • Contar con un broadcaster multimedia con una base de audiencia relevante, a ser posible en radio, televisión y prensa tanto de papel como electrónica, a partir de los cuales desarrollar mensajes confluyentes (no idénticos).
  • Una red de activistas organizada on y off line sobre la base de una definición identitaria fuerte. Es decir, aunque el sistema interno sea pluriárquico (sin jerarquías ni una estructura de mando), la fortaleza exclusiva de la identitad les debe impulsar a actuar no sólo coordinada sino unánime y sincronizadamente en los momentos claves ante los llamamientos de los líderes.
  • Proyección internacional no sólo entre grupos afines sino en medios de comunicación con los que conseguir “efecto eco”, sobre todo pensando en la interpretación interna.

Conclusiones

Mientras en los movimientos espontáneos de reestructuración de red es complicado articular sistemas de “alerta temprana” y sus nodos motores son de difícil identificación, los intentos de subversión y desestabilización reticular organizados desde un centro, eso que se ha dado en llamar los “golpes de estado postmodernos”, por sus tempos y rastros son para el analista claramente reconocibles y focalizables.

En siguientes capítulos estudiaremos sus diferencias estructurales con otro tipo de estrategias como el marketing de red y las posibles estrategias preventivas que podrían llevarse a cabo.

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Natalia Fernández, socia fundadora de La Sociedad de Las Indias Electrónicas
La Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas, cabeza del Grupo Cooperativo de las Indias, es una consultora de innovación, inteligencia y redes con oficinas en Madrid y Montevideo.

El Grupo Cooperativo de las Indias entiende el mundo desde la lógica de las redes y el compromiso con la democracia económica y la transnacionalidad. Creamos conocimiento, productos y servicios empoderadores para las personas, las comunidades y las organizaciones con herramientas innovadoras que refuerzan la sostenibilidad social y medioambiental de sus proyectos.

Grupo Cooperativo de las Indias

En la Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas nuestros fuertes son la innovación corporativa, social y de negocio, el desarrollo local y regional, la diplomacia corporativa y la inteligencia de fuente pública, especialidades basadas todas ellas en el análisis dinámico de redes sociales. La Bitácora de las Indias, el primer blog corporativo que existió en el mundo, analiza tendencias en todos estos campos.

La innovación de negocio consiste en pensar, diseñar y poner en marcha nuevas formas de negocio que ayuden a las empresas a redefinirse empoderando a su entorno y a la sociedad. Ejemplos recientes del trabajo indiano en este campo serían BBVA para quien realizamos informes de oportunidades organizativas y tecnológicas y Szena, una compañía de software de riesgos con la que trabajamos en la liberación del código que permitirá a los bancos ser más transparentes, nutrirse de propuestas de una comunidad global de expertos y a universidades de todo el mundo desarrollar innovación en un campo hasta ahora reservado para los que podían pagar licencias millonarias.

Innovación social y desarrollo regional son otros dos productos que van de la mano. Se trata de aumentar el capital social de los ciudadanos mediante programas de generación de red.

La diplomacia corporativa consiste en empoderar a los ejecutivos y directivos de una organización para que cuando llegan a otro país, a un nuevo mercado o se dirigen a un nuevo sector social puedan convertirse en interlocutores sociales reconocidos. La mayor parte de las empresas comprende ya que a largo plazo sólo se triunfa cuando la sociedad las entiende como una herramienta de sus propios intereses y bienestar. Sin embargo las empresas tienen problemas para establecer conversaciones significativas con el conjunto de la sociedad civil. Hay una parte de formación, de conocimiento cultural, histórico y social que es obvia, pero también hay otra que consiste en “mapear” interlocutores sociales, escuchar y dirigirse a los críticos de igual a igual y establecer conversaciones de las que surjan primero el respeto, luego la confianza y finalmente la cooperación.

En todos estos productos es fundamental el análisis de redes sociales y la inteligencia de fuente abierta. Este tipo de análisis de inteligencia empresarial se llama de “fuente abierta” porque se elabora a partir de información pública (blogs, periódicos, publicaciones universitarias, etc.). Se trata de hacerse una imagen cabal del tejido social real, sus líderes -normalmente no institucionales- y sus estrategias. Sólo de ese modo es posible establecer una interlocución social. Un ejemplo sencillo de trabajo en este campo sería el mapeo de la blogsfera latinoamericana que realizamos para la Secretaría de Estado de Iberoamérica del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación del Gobierno de España en el marco de la última cumbre Euro-Latinoamericana.

Anuncio de la Sociedad de las Indias Electrónicas (detalle)
La Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas fue fundada como sociedad limitada con 3007 euros de capital el 2 de octubre de 2002 por Natalia Fernández, Juan Urrutia y David de Ugarte. Partían sin cartera de clientes, con el capital social mínimo pero con la experiencia social del primer ciberactivismo europeo y la experiencia empresarial de Piensa en Red que había sido la primera desarrolladora europea de software de gestión en movilidad y creación de redes sociales.

Los comienzos fueron económicamente muy duros para una compañía casi desconocida sin capital ni agenda. Para darse a conocer en medio de lo más duro de la crisis de las puntocom crearon la primera bitácora empresarial del mundo: la Bitácora de las Indias (a la izquierda de esta columna). Pronto llegó el primer cliente: la Federación de Empresas Distribuidoras de Gases Licuados del Petróleo y otros clientes que buscaban sobre todo mejorar el aprovechamiento comercial de su esfuerzo en la web, como Meliá o Nupik.

Mientras los pioneros luchaban por despegar, desarrollaron también las técnicas de análisis de redes sociales que les permitirían ofrecer servicios de mucho más valor añadido y asumir los primeros proyectos relevantes. El primero de ellos llegaría en la primavera de 2003, asesorando la candidatura de Belloch a la alcaldía de Zaragoza. Se trata del primer caso documentado de análisis de redes sociales para elaborar la estrategia de una campaña electoral. Y fue un éxito.

A finales de 2003 llegaría un contrato con Telefónica —desarrollar e implementar las primeras novelas para móviles fuera de Japón— y a partir de ahí la empresa despegaría con cada vez más y mejores clientes. Tras el 11M trabajamos con el Consejo Consultivo de Castilla- La Mancha en el desarrollo y articulación del debate virtual del foro Armas y Letras: la guerra y el Derecho en el IV centenario de el Quijote.

Llegan entonces nuestros primeros grandes proyectos: una importante farmaceutica y una de las principales empresas europeas de gestión medioambiental a los que el análisis de redes sociales en ámbitos informales de decisión les servirán para diseñar sus estrategias regulatorias y su proyección pública.

Usando la misma metodología, en 2006 desarrollaremos para Turismo de Andalucía el primer análisis de red de creadores de opinión en la Internet informal que se hacía a nivel mundial en un sector en el que el 75% de los destinos se deciden en la red.

La Sociedad llegará a su madurez a partir de 2007, bajo la dirección de su actual gobernadora, Natalia Fernández, que consolidará el posicionamiento de la empresa y ampliará su cartera de clientes, iniciando un crecimiento sostenido de la facturación que haría después posible la internacionalización de nuestra presencia en el mercado y la transformación en sociedad cooperativa el 18 de septiembre de 2009.

En ese periodo fundamos la desarrolladora de software libre Feed the Ivy SL, creadora del servicio feevy.com posteriormente vendido al grupo BBVA, para quien la Sociedad de las Indias empezaría a trabajar -y continúa hoy- como consultora de innovación, desarrollando proyectos como la blogsfera BBVA, la primera blogsfera corporativa de un gran banco transnacional y emitiendo regularmente informes sobre oportunidades sociales, organizativas y tecnológicas para el banco.

En 2007 asesoramos utilizando técnicas de análisis de redes sociales y posicionamiento estratégico a la expansión en América Latina de un importante grupo inversor español con intereses en el sector energético.

En 2008, también en asociación con el Area de Innovación de BBVA y con la editorial El Cobre lanzamos la primera colección de libros de autores contemporáneos en dominio público: la Colección Planta 29.

El 18 de septiembre de 2009 nos transformamos formalmente en cooperativa. Para entonces, nuestra forma de trabajo ya nos había llevado a un ratio de ingreso/persona varias veces superior al de las grandes consultoras.

El 9 de febrero de 2010 iniciamos formalmente a la puesta en marcha del Grupo Cooperativo de las Indias integrando en la estructura a la Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas y poniendo en marcha el proceso de elaboración de estatutos e inscripción en registro del nuevo grupo, con la idea de ampliar nuestra oferta de servicios a nuevos campos en sinergia con nuestras participadas y nuestras áreas de experiencia tradicionales.

Hoy nuestra cartera de clientes se extiende por América Latina y España y se desarrolla en ámbitos tan diversos como el fomento del emprendimiento, la inteligencia de negocio para grandes grupos industriales en transnacionalización y la comunicación social y política.

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