Bajo la velocidad, la centralización
16 nov 2009
Los esfuerzos de Google por centralizar la web en su nube pueden tener sin embargo al menos un efecto colateral positivo: duplicar la velocidad de la WWW que conocemos sin necesidad de tocar la infraestructura
Google lleva tiempo enviando señales de que su estrategia de cara a futuro pasa por la velocidad.
Se anuncia ahora que rankeará los sitios incorporando su velocidad de carga como variable. Algo en apariencia sorprendente pero coherente con el esfuerzo de fondo que supone Speedy: un protocolo nuevo, en realidad una capa entre el servidor http y la comunicación TCP, cuyo objetivo es multiplicar la velocidad de carga.
Google ama la velocidad porque una web más rápida muestra más anuncios, dicen los sitios especializados norteamericanos. Pero seguramente la apuesta tenga más fondo.
Si unimos Speedy en el servidor con Chrome en el navegador podemos alcanzar hasta dos veces más velocidad que la media actual. Algo que empieza a hacer operativo trabajar completamente online, con los servicios y programas básicos en remoto, colgado en alguna nube de computación.
Google necesita velocidad para hacer viable el futuro de la informática que Chrome OS representa: un mundo donde los datos y programas esenciales y cotidianos están fuera de nuestro ordenador, centralizados en la gran nube del gigante.
Utilizando su ranking de resultados de búsqueda como aliciente Google quiere que incorporemos, que necesitemos Speedy para seguir existiendo en la red. En su guerra por la hegemonía, donde la intimidad es un objetivo primario, la velocidad será sin embargo, el primer beneficio colateral.




En realidad, bajo el deseo de velocidad de Google reside la necesidad de convertir la infraestructura en el factor limitante para dar un servicio «óptimo».
Cuando Google convence al mundo de que mostrar las páginas en 0.27s es mejor que hacerlo en 0.3s lo que está haciendo es expulsar de la carrera por mostrar resultados a todo el que no tenga la enorme potencia de cálculo necesaria para servir, cada segundo, miles de páginas de resultados en 0.27s.
El objetivo final, como tú adivinas, es centralizar la red bajo su propio paraguas. La vía para conseguirlo es llevar la discusión a terrenos donde ellos estén cómodos: si la calidad del resultado o su presentación (Google no ha innovado nada en presentación de resultados en 10 años) dejan de ser relevantes, todo lo que queda es hacerlo rápido: mal si hace falta, pero rápido. Y ahí no tienen competencia. ¿Servirán más anuncios? No lo sabemos, pero está claro que los servirán ellos, toda vez que hayan echado de la pista a los otros…
Spdy… spdy requiere más trabajo del aparente: no es actualizar navegadores, es actualizar servidores de todo el mundo, la mayoría de los cuales tardarán años en actualizarse porque los administradores son (con buen criterio para la seguridad de sus sistemas) poco amigos de juguetear con algo que ya funciona.