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Sociedad de Las indias Electrónicas Grupo Cooperativo de Las Indias

CAN y las fronteras de la banca cívica

22 sep 2009

Una de las ideas más potentes de El capitalismo que viene es la transformación de las grandes empresas en plataformas moldeadas por las necesidades de las comunidades que las transitan. CAN tomó ese camino. ¿Cuales son sus límites? ¿Dónde están las fronteras de la banca del siglo XXI?

En España las Cajas de Ahorro son unas peculiares instituciones financieras. Sus consejos de administración reunen a los stakeholders locales: partidos, sindicatos, corporaciones locales, gobiernos autónomos etc. Un tercio de sus beneficios han de ir destinados, por ley, a obra social. En la práctica, la estructura de cajas de ahorro ha sido una palanca para el desarrollo local, pero también un canal para financiar compromisos políticos de gobernantes y oposición. En conjunto, desde hace años, una estructura crecientemente conservadora, poco ambiciosa socialmente y apegada a la política local.

Por eso, cuando en 2002 Enrique Goñi tomó las riendas de Caja de Ahorros de Navarra, pocos podían esperar la revolución que vendría.

Acto 1: Banca cívica y plurarquía

Todas las grandes empresas destinan fondos a inversiones culturales, financian ONGs e impulsan proyectos de innovación social. Todas deciden por sus clientes. Pero Goñi y su equipo venían con una idea diferente y revolucionaria que iba incluso más allá de la participación democrática: la plurarquía.

Cada cliente sabe cuanto gana el banco con él y destina un tercio de esa cantidad al proyecto social que prefiera. El cliente empieza a sentirse usuario conforme descubre que los resultados de su trabajo con el banco generan una utilidad social en la qué el mismo decide.

Pero la nueva estrategia iba más allá: al convertir al usuario en sujeto de derechos políticos, se le impulsaba hacia un nuevo tipo de ciudadanía y por tanto hacia la interacción comunitaria. Un salto difícil necesariamente acompañado de la inversión -tanto financiera como sobre todo cultural- requerida para cambiar la lógica de los espacios públicos de la entidad, de sucursales a foros comunitarios, las canchas.

Acto 2: Alimentando el tejido social

Paradojas interesantes: al abrir los fondos de acción social a la elección libre de sus clientes, CAN convirtió a ONGs y asociaciones de base en sus mejores comerciales. El idealismo paga porque la apuesta por la sociedad civil paga. Hoy CAN es, en España, el principal canal abierto de fund rising para iniciativas sociales de base.

Pero… en un país con un tejido social tremendamente erosionado por el apoyo público, crecer sobre el mundo asociativo ¿no es como intentar llegar a la luna subiendo un árbol? ¿No se trata tan sólo de un nicho?

Acto 3: Tecnología social

La respuesta a esta pregunta sería afirmativa si entendieramos la banca cívica como una estrategia comercial basada en proyectos socales. Pero en realidad se trata de mucho más. CAN ha descubierto y aprendido a funcionar dando base a la plurarquía entre sus clientes y el resultado no está sólo en el balance, sino en la afirmación de una nueva cultura de servicio, un nuevo planteamiento global en la que el banco se redefine como plataforma ciudadana.

Cuando pensamos en bancos y tecnología pensamos intuitivamente en las complejas aplicaciones del mundo de los riesgos o en plataformas de pagos. Pero la tecnología básica de los bancos es el crédito y el ahorro. Al redefinir la relación con sus clientes e impulsar las relaciones entre ellos, CAN se coloca en la línea de salida de algo distinto.

Más allá de los aprendizajes compartidos con Kiva y Comunitae, cuyos modelos pertenecen a la primera generación de banca p2p, CAN da sus primeros pasos para convertirse en ese mumi financiero que el mercado esperaba: una plataforma financiera, un software social, con una api que permite que la gente lo use, dentro de un marco de reglas, para aquello que necesita, sin que nadie dentro del banco haya tenido que crear antes un molde específico para ello.

Es la aplicación de la idea de empresa abierta a la banca. Si google, twitter y hasta feevy te permiten, mediante un api, utilizar sus servidores, algoritmos y servicios para diseñar tu propio producto incrustándolos como piezas, ¿por qué no tu banco?

No se trata de que el banco invente nada, sino de que se ofrezca como herramienta para que las personas puedan innovar. Si GoogleMaps y Flickr (de Yahoo!) no tuvieran apis y concepción de plataforma, no hubiera estado al alcance de una pequeña empresa de Barcelona crear algo como Panoramio, que ha cambiado nuestra forma de interactuar con los mapas.

Próximo acto: del banco plataforma a la plataforma que incluye un banco

La tecnología social que tiene CAN y ahora, en el mundo de las finanzas, nadie más tiene, no es un software. Va mucho más allá. Se trata de la tecnología social más importante del siglo: la sabiduría y experiencia necesarias para gestionar entornos de plurarquía. La ha ganado gestionando la obra social de un modo completamente nuevo. Pero podría aplicarse a mil entornos más, desde la gestión de innovación en la empresa, a la organización de voluntariados y proyectos urbanos pasando por la formación de redes empresariales de cooperación que conviertan todos esos semilleros de empresas y parques tecnológicos que pueblan la península ibérica en nuevos mondragones (el sueño de cualquier edil).

Estamos en la frontera de banca. El espacio donde lo financiero se desdibuja y el principal producto de la entidad comienza a ser el conocimiento. El reto de CAN es gestionar y trazar los mapas de esa frontera.

Si me dejan aventurar les diré que cómo los indianos lo vemos, en un tiempo veremos a CAN ofreciendo a empresas, gobiernos y organizaciones entornos de interacción social y desarrollo local que incluirán, como un widget más, los servicios financieros de un banco cívico.

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4 Comentarios a “CAN y las fronteras de la banca cívica”

  1. juanhm

    Interesantísimo post!!!

    Solo decir que, como profesional de la banca por Internet, llevo tiempo siguiendo con admiración y envidia mal disimulada las iniciativas de la CAM y su banca cívica.

    Coincido con que en el camino de la apertura a los clientes y sus propios intereses está el camino hacia el futuro de la banca.

  2. Fernando Egido Egaña

    @Juanhm Me alegra saber que te gusta lo que poco a poco, junto a nuestros clientes y las entidades sociales, estamos construyendo. Como bien dice David, el hecho de contar con un modelo como la Banca Cívica, nos está permitiendo hacer planteamientos y trabajar sobre escenarios que nada tienen que ver con la idea que podemos tener del futuro de una entidad financiera, y esto es precisamente uno de sus mayores atractivos. Como suele decir Joan Jimenez: “Todo está por hacer y todo es posible”.

    Un pequeño detalle, es CAN (Caja de Ahorros de Navarra) y no CAM (Caja de Ahorros del Mediterraneo). :)

2 Trackbacks/Pingbacks

  1. Banca y plurarquía

    [...] capacidad de convertir un concepto en ingresos no era un buen criterio de verdad. Ahora resulta que hay quien ha aprendido a dar servicios sobre una base pluriárquica, así que me gustaría dedicarle el último post de la Bitácora de las Indias. Es desde luego una [...]

  2. » Fusión de CAN y Caja Canarias Planeta

    [...] de cada Caja y el compromiso con sus territorios. La estrategia de crecimiento estará basada en la Banca Cívica que tan buenos resultados está dando a CAN. Esta operación cuenta con el visto bueno del Banco de España y no se descarta que se unan [...]

Natalia Fernández, socia fundadora de La Sociedad de Las Indias Electrónicas
La Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas, cabeza del Grupo Cooperativo de las Indias, es una consultora de innovación, inteligencia y redes con oficinas en Madrid y Montevideo.

El Grupo Cooperativo de las Indias entiende el mundo desde la lógica de las redes y el compromiso con la democracia económica y la transnacionalidad. Creamos conocimiento, productos y servicios empoderadores para las personas, las comunidades y las organizaciones con herramientas innovadoras que refuerzan la sostenibilidad social y medioambiental de sus proyectos.

Grupo Cooperativo de las Indias

En la Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas nuestros fuertes son la innovación corporativa, social y de negocio, el desarrollo local y regional, la diplomacia corporativa y la inteligencia de fuente pública, especialidades basadas todas ellas en el análisis dinámico de redes sociales. La Bitácora de las Indias, el primer blog corporativo que existió en el mundo, analiza tendencias en todos estos campos.

La innovación de negocio consiste en pensar, diseñar y poner en marcha nuevas formas de negocio que ayuden a las empresas a redefinirse empoderando a su entorno y a la sociedad. Ejemplos recientes del trabajo indiano en este campo serían BBVA para quien realizamos informes de oportunidades organizativas y tecnológicas y Szena, una compañía de software de riesgos con la que trabajamos en la liberación del código que permitirá a los bancos ser más transparentes, nutrirse de propuestas de una comunidad global de expertos y a universidades de todo el mundo desarrollar innovación en un campo hasta ahora reservado para los que podían pagar licencias millonarias.

Innovación social y desarrollo regional son otros dos productos que van de la mano. Se trata de aumentar el capital social de los ciudadanos mediante programas de generación de red.

La diplomacia corporativa consiste en empoderar a los ejecutivos y directivos de una organización para que cuando llegan a otro país, a un nuevo mercado o se dirigen a un nuevo sector social puedan convertirse en interlocutores sociales reconocidos. La mayor parte de las empresas comprende ya que a largo plazo sólo se triunfa cuando la sociedad las entiende como una herramienta de sus propios intereses y bienestar. Sin embargo las empresas tienen problemas para establecer conversaciones significativas con el conjunto de la sociedad civil. Hay una parte de formación, de conocimiento cultural, histórico y social que es obvia, pero también hay otra que consiste en “mapear” interlocutores sociales, escuchar y dirigirse a los críticos de igual a igual y establecer conversaciones de las que surjan primero el respeto, luego la confianza y finalmente la cooperación.

En todos estos productos es fundamental el análisis de redes sociales y la inteligencia de fuente abierta. Este tipo de análisis de inteligencia empresarial se llama de “fuente abierta” porque se elabora a partir de información pública (blogs, periódicos, publicaciones universitarias, etc.). Se trata de hacerse una imagen cabal del tejido social real, sus líderes -normalmente no institucionales- y sus estrategias. Sólo de ese modo es posible establecer una interlocución social. Un ejemplo sencillo de trabajo en este campo sería el mapeo de la blogsfera latinoamericana que realizamos para la Secretaría de Estado de Iberoamérica del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación del Gobierno de España en el marco de la última cumbre Euro-Latinoamericana.

Anuncio de la Sociedad de las Indias Electrónicas (detalle)
La Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas fue fundada como sociedad limitada con 3007 euros de capital el 2 de octubre de 2002 por Natalia Fernández, Juan Urrutia y David de Ugarte. Partían sin cartera de clientes, con el capital social mínimo pero con la experiencia social del primer ciberactivismo europeo y la experiencia empresarial de Piensa en Red que había sido la primera desarrolladora europea de software de gestión en movilidad y creación de redes sociales.

Los comienzos fueron económicamente muy duros para una compañía casi desconocida sin capital ni agenda. Para darse a conocer en medio de lo más duro de la crisis de las puntocom crearon la primera bitácora empresarial del mundo: la Bitácora de las Indias (a la izquierda de esta columna). Pronto llegó el primer cliente: la Federación de Empresas Distribuidoras de Gases Licuados del Petróleo y otros clientes que buscaban sobre todo mejorar el aprovechamiento comercial de su esfuerzo en la web, como Meliá o Nupik.

Mientras los pioneros luchaban por despegar, desarrollaron también las técnicas de análisis de redes sociales que les permitirían ofrecer servicios de mucho más valor añadido y asumir los primeros proyectos relevantes. El primero de ellos llegaría en la primavera de 2003, asesorando la candidatura de Belloch a la alcaldía de Zaragoza. Se trata del primer caso documentado de análisis de redes sociales para elaborar la estrategia de una campaña electoral. Y fue un éxito.

A finales de 2003 llegaría un contrato con Telefónica —desarrollar e implementar las primeras novelas para móviles fuera de Japón— y a partir de ahí la empresa despegaría con cada vez más y mejores clientes. Tras el 11M trabajamos con el Consejo Consultivo de Castilla- La Mancha en el desarrollo y articulación del debate virtual del foro Armas y Letras: la guerra y el Derecho en el IV centenario de el Quijote.

Llegan entonces nuestros primeros grandes proyectos: una importante farmaceutica y una de las principales empresas europeas de gestión medioambiental a los que el análisis de redes sociales en ámbitos informales de decisión les servirán para diseñar sus estrategias regulatorias y su proyección pública.

Usando la misma metodología, en 2006 desarrollaremos para Turismo de Andalucía el primer análisis de red de creadores de opinión en la Internet informal que se hacía a nivel mundial en un sector en el que el 75% de los destinos se deciden en la red.

La Sociedad llegará a su madurez a partir de 2007, bajo la dirección de su actual gobernadora, Natalia Fernández, que consolidará el posicionamiento de la empresa y ampliará su cartera de clientes, iniciando un crecimiento sostenido de la facturación que haría después posible la internacionalización de nuestra presencia en el mercado y la transformación en sociedad cooperativa el 18 de septiembre de 2009.

En ese periodo fundamos la desarrolladora de software libre Feed the Ivy SL, creadora del servicio feevy.com posteriormente vendido al grupo BBVA, para quien la Sociedad de las Indias empezaría a trabajar -y continúa hoy- como consultora de innovación, desarrollando proyectos como la blogsfera BBVA, la primera blogsfera corporativa de un gran banco transnacional y emitiendo regularmente informes sobre oportunidades sociales, organizativas y tecnológicas para el banco.

En 2007 asesoramos utilizando técnicas de análisis de redes sociales y posicionamiento estratégico a la expansión en América Latina de un importante grupo inversor español con intereses en el sector energético.

En 2008, también en asociación con el Area de Innovación de BBVA y con la editorial El Cobre lanzamos la primera colección de libros de autores contemporáneos en dominio público: la Colección Planta 29.

El 18 de septiembre de 2009 nos transformamos formalmente en cooperativa. Para entonces, nuestra forma de trabajo ya nos había llevado a un ratio de ingreso/persona varias veces superior al de las grandes consultoras.

El 9 de febrero de 2010 iniciamos formalmente a la puesta en marcha del Grupo Cooperativo de las Indias integrando en la estructura a la Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas y poniendo en marcha el proceso de elaboración de estatutos e inscripción en registro del nuevo grupo, con la idea de ampliar nuestra oferta de servicios a nuevos campos en sinergia con nuestras participadas y nuestras áreas de experiencia tradicionales.

Hoy nuestra cartera de clientes se extiende por América Latina y España y se desarrolla en ámbitos tan diversos como el fomento del emprendimiento, la inteligencia de negocio para grandes grupos industriales en transnacionalización y la comunicación social y política.

Colección Planta29

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