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Ciberpunk en una taza vacía

16 ago 2003

La I Conferencia sobre visiones de lo humano en el Ciberpunk y la Cibercultura, en Praga ha sido el punto culminante de un verano postmoderno y ciberpunk. Un alto imprescindible para teorizar dónde estamos y hacia donde vamos.

Los checos gustan de reunirse en subterráneos. Dejan para los turistas los bares amplios y las terrazas y se sumergen en escaleras que siguen a pequeñas puertas apenas anunciadas por un cartel de cerveza Staropramen. En largos bancos y mesas corridas, con un aire neblinoso por el tabaco y cálido de puro espacio angosto, discuten y hablan mientras los camareros, sin preguntar, reponen cerveza de medio en medio litro. Praga es hoy una ciudad postmoderna, una taza vacía a un tiempo parque temático y subterráneo proletario. Arriba reinan el inglés, el alemán, el catalán y el español. Abajo, entre los humos y el calor, se refugia el checo.

Pero durante estos días no ha sido raro encontrar interlingüa, un inglés bastardo de lenguas eslavas y latinas, entre las mesas. Mesas que vibraban en largas discusiones sobre las limitaciones políticas de Green days in Brunei o el mito del cyborg. Entre los turistas, por unos días, había una nueva tribu: el Colegio Anglo Americano -una institución nacida de la Revolución de Terciopelo- había traido a 70 académicos, artistas y activistas de todo el mundo para discutir el estado del arte del debate en el ciberpunk y sobre la cibercultura.

Aunque las comunicaciones están publicándose en distintos idiomas, el debate público y el informal no quedaron registrados. Una pena, aunque si que podríamos resumir en dos los campos en que a día de hoy se centra el debate: los fundamentos de una acción política ciberpunk tanto en el ciberespacio como en el mundo físico y la naturaleza de la identidad y el espacio virtual, teniendo este último como subtema especialmente importante la cuestión sexual.

Identidad, cuerpo y espacio

El concepto de identidad postmoderna que entre nosotros defendiera en los 80 Juan Urrutia, incluso el de postmodernidad, son el fundamento hoy de los debates en torno a este tema. Fue especialmente interesante contrastar el atraso español y la estulticia de los medios de comunicación en torno al significado del cyborg. Para cualquiera que haya seguido la prensa española y las evoluciones de nuestro mundillo cultural (barcelonés fundamentalmente), el cyborg es un humano con su cuerpo alterado tecnológicamente. A día de hoy una impostura o una fantasía. Tal y como se definió en la Conferencia la cosa toma otros visos: todos somos cyborgs. Cyborg, el la forma que los humanos tenemos al relacionarnos en un entorno mediados por máquinas, máquinas que son interfaz pero también parte ya de nuestro propio ser durante la comunicación y por tanto nos definen. Yo soy mi cuerpo, no estoy yo y mi cuerpo, arguía apasionada una ponente. Un astronauta con su traje es un cyborg, pero también un internauta con su ordenador en el espacio virtual. Inmediatamente surgen las cuestiones y el debate: ¿qué naturaleza tiene éste nuevo espacio en el que nos movemos? ¿qué repercusiones para la identidad y el sexo?. En un mundo virtual la identidad se define aún más crudamente que en el mundo físico: el cuerpo es algo que se interpreta, la identidad es la historia dentro de la cual interpretamos con él. El espacio en el cual se hace no es algo que está sin más, es activo, es territorio nominado, reclamado, definido… A través del relato de la ciencia ficción clásica (como en la comunicación de la española Cristina Alfonso-Ibañez) o del ciberpunk (con el análisis del cuerpo de Maya en El fuego sagrado de Sterling que haría Birgit Pretzsch) a lo largo de los cuatro días de debates se irían desgranando las mil nuevas metáforas desde las que entendemos, tememos y actuamos con nuestro nuevo e híbrido cuerpo.

La política del ciberpunk

En el mundo postmoderno todo relato es un relato político. Expresa una voluntad o una subjetividad que inevitablemente lo es. La diferencia es que el relato ciberpunk lo busca intencionadamente. No hay pues exégesis a partir de los relatos de Sterling o Stephenson: hay debate directo sobre sus consecuencias. Claro que una de las cosas que pudimos aprender es la viveza del ciberpunk literario más allá de sus clásicos. Descubrimos por ejemplo la existencia de una literatura ciberpunk centroeuropea, húngara, que fantasea sobre la decadencia burocrática de Europa e imagina una Budapest fronteriza de nuevo con el Islam. Pero sobre todo el debate constató la aparición de un nuevo escenario y un cambio en el relato político del ciberpunk.

El nuevo escenario viene marcado por el fracaso del concepto negriniano de Imperio, como nos relataba Istvan Csicsery-Ronay en el que seguramente fue la mejor comunicación de la conferencia. La globalización tecnológica es mucho más compleja y contradictoria de lo que nos relataban. También las alternativas. Se constata el fin de la épica del hacker como intruso, del vaquero de consola de Neuromante y la búsqueda de nuevos referentes. Han pasado muchas cosas desde mediados de los ochenta y nuestra misma percepción de las tecnologías ha cambiado. No deja de percibirse la influencia del software libre y el nacimiento de Linux en la nueva orientación de Sterling hacia una reivindicación del uso político de las tecnologías artesanas en relatos como el ya clásico Green days in Brunei que discutimos largamente junto a Istvan a partir del papel de Joshua Raulerson

La naturaleza política de las tecnologías, como apareció definida en los papeles de Marcus Leaning y Pawel Frelik, definió por otro lado el campo de batalla del libertarismo ciberpunk. La tecnología ocupa para los ciberpunks y para nuestro tiempo el lugar que la Economía ocupaba en el siglo pasado para la definición del modelo social. Partiendo de ésta idea nuestro propio paper sobre la experiencia política del movimiento ciberpunk español consagró la idea del mito del futuro como alternativa a la fundamentación mítica del pasado propia de las ideologías nacionalistas e izquierdistas. Un terreno que las comunicaciones de David Silver y Adrienne Massanari ahondaron al abrir un vivo debate sobre la colonización comercial y militar del ciberespacio: lo que hemos llamado la batalla de las .com que ahora revive, en palabras de David Silver, como batalla de los .mil.

Conclusiones

Los congresos de los partidos, los sindicatos, las patronales o la concentración de antiglobis de Bové en Francia este verano nos muestran la vacuidad que pueden alcanzar las ideologías formadas en el siglo XIX y crecidas en el XX. Ya no tienen pudor en sustituir el debate por los conciertos de Manu Chao o las discusiones por los mítines mediáticos. Son puro y vacío espectáculo, modesto velo para repartos y escenificaciones del poder sin ningún trasunto intelectual real.

Se podrá estar o no deacuerdo con los presupuestos estéticos y políticos del ciberpunk, pero de lo que la misma viveza de los debates de Praga no deja duda, es de que hoy en día la cibercultura y el debate político generado en torno a ella es el terreno más fertil de todos los posibles para entender el presente y empezar a manejar el futuro. Nuestro mundo es un mundo ciberpunk, entre otras cosas, porque como dice Pat Cadigan la ciencia ficción nunca habló del futuro sino del presente.

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1 comentario a “Ciberpunk en una taza vacía”

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  1. El ciborg y el amor

    [...] que somos percibidos. Nuestra identidad más íntima se redefine. Nos convertimos en ciborg. Como escribíamos hace unos años: Ciborg, es la forma que los humanos tenemos al relacionarnos en un entorno [...]

Natalia Fernández, socia fundadora de La Sociedad de Las Indias Electrónicas
La Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas, cabeza del Grupo Cooperativo de las Indias, es una consultora de innovación, inteligencia y redes con oficinas en Madrid y Montevideo.

El Grupo Cooperativo de las Indias entiende el mundo desde la lógica de las redes y el compromiso con la democracia económica y la transnacionalidad. Creamos conocimiento, productos y servicios empoderadores para las personas, las comunidades y las organizaciones con herramientas innovadoras que refuerzan la sostenibilidad social y medioambiental de sus proyectos.

Grupo Cooperativo de las Indias

En la Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas nuestros fuertes son la innovación corporativa, social y de negocio, el desarrollo local y regional, la diplomacia corporativa y la inteligencia de fuente pública, especialidades basadas todas ellas en el análisis dinámico de redes sociales. La Bitácora de las Indias, el primer blog corporativo que existió en el mundo, analiza tendencias en todos estos campos.

La innovación de negocio consiste en pensar, diseñar y poner en marcha nuevas formas de negocio que ayuden a las empresas a redefinirse empoderando a su entorno y a la sociedad. Ejemplos recientes del trabajo indiano en este campo serían BBVA para quien realizamos informes de oportunidades organizativas y tecnológicas y Szena, una compañía de software de riesgos con la que trabajamos en la liberación del código que permitirá a los bancos ser más transparentes, nutrirse de propuestas de una comunidad global de expertos y a universidades de todo el mundo desarrollar innovación en un campo hasta ahora reservado para los que podían pagar licencias millonarias.

Innovación social y desarrollo regional son otros dos productos que van de la mano. Se trata de aumentar el capital social de los ciudadanos mediante programas de generación de red.

La diplomacia corporativa consiste en empoderar a los ejecutivos y directivos de una organización para que cuando llegan a otro país, a un nuevo mercado o se dirigen a un nuevo sector social puedan convertirse en interlocutores sociales reconocidos. La mayor parte de las empresas comprende ya que a largo plazo sólo se triunfa cuando la sociedad las entiende como una herramienta de sus propios intereses y bienestar. Sin embargo las empresas tienen problemas para establecer conversaciones significativas con el conjunto de la sociedad civil. Hay una parte de formación, de conocimiento cultural, histórico y social que es obvia, pero también hay otra que consiste en “mapear” interlocutores sociales, escuchar y dirigirse a los críticos de igual a igual y establecer conversaciones de las que surjan primero el respeto, luego la confianza y finalmente la cooperación.

En todos estos productos es fundamental el análisis de redes sociales y la inteligencia de fuente abierta. Este tipo de análisis de inteligencia empresarial se llama de “fuente abierta” porque se elabora a partir de información pública (blogs, periódicos, publicaciones universitarias, etc.). Se trata de hacerse una imagen cabal del tejido social real, sus líderes -normalmente no institucionales- y sus estrategias. Sólo de ese modo es posible establecer una interlocución social. Un ejemplo sencillo de trabajo en este campo sería el mapeo de la blogsfera latinoamericana que realizamos para la Secretaría de Estado de Iberoamérica del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación del Gobierno de España en el marco de la última cumbre Euro-Latinoamericana.

Anuncio de la Sociedad de las Indias Electrónicas (detalle)
La Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas fue fundada como sociedad limitada con 3007 euros de capital el 2 de octubre de 2002 por Natalia Fernández, Juan Urrutia y David de Ugarte. Partían sin cartera de clientes, con el capital social mínimo pero con la experiencia social del primer ciberactivismo europeo y la experiencia empresarial de Piensa en Red que había sido la primera desarrolladora europea de software de gestión en movilidad y creación de redes sociales.

Los comienzos fueron económicamente muy duros para una compañía casi desconocida sin capital ni agenda. Para darse a conocer en medio de lo más duro de la crisis de las puntocom crearon la primera bitácora empresarial del mundo: la Bitácora de las Indias (a la izquierda de esta columna). Pronto llegó el primer cliente: la Federación de Empresas Distribuidoras de Gases Licuados del Petróleo y otros clientes que buscaban sobre todo mejorar el aprovechamiento comercial de su esfuerzo en la web, como Meliá o Nupik.

Mientras los pioneros luchaban por despegar, desarrollaron también las técnicas de análisis de redes sociales que les permitirían ofrecer servicios de mucho más valor añadido y asumir los primeros proyectos relevantes. El primero de ellos llegaría en la primavera de 2003, asesorando la candidatura de Belloch a la alcaldía de Zaragoza. Se trata del primer caso documentado de análisis de redes sociales para elaborar la estrategia de una campaña electoral. Y fue un éxito.

A finales de 2003 llegaría un contrato con Telefónica —desarrollar e implementar las primeras novelas para móviles fuera de Japón— y a partir de ahí la empresa despegaría con cada vez más y mejores clientes. Tras el 11M trabajamos con el Consejo Consultivo de Castilla- La Mancha en el desarrollo y articulación del debate virtual del foro Armas y Letras: la guerra y el Derecho en el IV centenario de el Quijote.

Llegan entonces nuestros primeros grandes proyectos: una importante farmaceutica y una de las principales empresas europeas de gestión medioambiental a los que el análisis de redes sociales en ámbitos informales de decisión les servirán para diseñar sus estrategias regulatorias y su proyección pública.

Usando la misma metodología, en 2006 desarrollaremos para Turismo de Andalucía el primer análisis de red de creadores de opinión en la Internet informal que se hacía a nivel mundial en un sector en el que el 75% de los destinos se deciden en la red.

La Sociedad llegará a su madurez a partir de 2007, bajo la dirección de su actual gobernadora, Natalia Fernández, que consolidará el posicionamiento de la empresa y ampliará su cartera de clientes, iniciando un crecimiento sostenido de la facturación que haría después posible la internacionalización de nuestra presencia en el mercado y la transformación en sociedad cooperativa el 18 de septiembre de 2009.

En ese periodo fundamos la desarrolladora de software libre Feed the Ivy SL, creadora del servicio feevy.com posteriormente vendido al grupo BBVA, para quien la Sociedad de las Indias empezaría a trabajar -y continúa hoy- como consultora de innovación, desarrollando proyectos como la blogsfera BBVA, la primera blogsfera corporativa de un gran banco transnacional y emitiendo regularmente informes sobre oportunidades sociales, organizativas y tecnológicas para el banco.

En 2007 asesoramos utilizando técnicas de análisis de redes sociales y posicionamiento estratégico a la expansión en América Latina de un importante grupo inversor español con intereses en el sector energético.

En 2008, también en asociación con el Area de Innovación de BBVA y con la editorial El Cobre lanzamos la primera colección de libros de autores contemporáneos en dominio público: la Colección Planta 29.

El 18 de septiembre de 2009 nos transformamos formalmente en cooperativa. Para entonces, nuestra forma de trabajo ya nos había llevado a un ratio de ingreso/persona varias veces superior al de las grandes consultoras.

El 9 de febrero de 2010 iniciamos formalmente a la puesta en marcha del Grupo Cooperativo de las Indias integrando en la estructura a la Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas y poniendo en marcha el proceso de elaboración de estatutos e inscripción en registro del nuevo grupo, con la idea de ampliar nuestra oferta de servicios a nuevos campos en sinergia con nuestras participadas y nuestras áreas de experiencia tradicionales.

Hoy nuestra cartera de clientes se extiende por América Latina y España y se desarrolla en ámbitos tan diversos como el fomento del emprendimiento, la inteligencia de negocio para grandes grupos industriales en transnacionalización y la comunicación social y política.

Colección Planta29

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