Cuatro hitos del futuro de la banca comercial
04 sep 2009
Cuatro ejes para soñar la banca comercial de mañana: ubicuos, infoadictos, centrados en las personas, capaces de convertir la inversión en un acto cotidiano, universal e instantáneo.
- Aparece una nueva banca de intermediación entre clientes, orientada al consumo y a las PYMEs. Invertir para una persona normal es algo tan cotidiano como para la vieja generación hacer la quiniela… y no mucho más caro. Del modelo Kiva al modelo Wonga, la banca se desdibuja como red comercial y se convierte en red social que te asocia niveles de riesgo de forma instantátea ampliando tu crédito o gestionando tu inmensa cartera de microinversiones en pequeños emprendedores y consumidores.
- Los principales servicios ya no son financieros, tu banco es un facilitador/informador global que te da una puerta a los clientes, a las oportunidades de trabajo, a las inversiones… y luego las intermedia. Su rival es Google, no otro banco.
- El dinero desaparece, se virtualiza, se convierte en una pura elección. Adiós tarjetas, adiós cheques, adiós medios de pago. Los bancos en su lugar tendrán un API universal, una forma de conexión única. Paypal quiere convertirse en ese puente ya:
- Sumemos los tres puntos anteriores: tenemos una banca ubicua, automatizada, confortable con la nueva intermediación, tan invisible como omnipresente, centrada en las personas. Capaz de decirte frente a un escaparate si te daría el crédito para comprar el negocio o la lavadora que anuncia, si el dueño de la tienda está buscando financiación y a cuanto la paga, si el restaurante en el que cenas es frecuentado por gente del barrio o es una referencia en la ciudad, si te merece la pena invertir en él y cuanto tendrías que añadir como marketing para ponerlo en marcha a una nueva escala… y si te lanzas, podrías hacerlo en el momento, desde el propio escaparate, desde el nuevo cajero, en el bus… firmando con tu huella digital, poniendo en alquiler tu casa de vacaciones para conseguir esos ingresos extras que hacen que todo te cuadre.




Que la nueva banca sea una red social que conoce TODA mi red de contactos y el modo en que nos relacionamos, que los nuevos servicios sean hiperlocales basados en el conocimiento de mi ubicación y que todos los pagos sean electrónicos, y así trazables, viene a un precio: privacidad. ¿Aspectos de mi vida que solían ser privados van a ser el motor de negocio de todos esos hijos de la banca comercial? Pues vaya… hay mucho que luchar si queremos respeto para nosotros