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El nuevo Nemo y el retorno del segregacionismo marino

13 dic 2009

Aparecen y se consolidan nuevos proyectos de comunidades humanas sostenibles en el entorno marino. Poblar la superficie de los océanos parece la próxima frontera tecnológica… pero sobre todo un gran reto sociopolítico para un mundo en transnacionalización.

El sueño verniano del capitán Nemo, una vida nómada e independiente del estado en alta mar, fue uno de los grandes mitos libertarios del siglo XX. En De las naciones a las redes nos acercamos a él a través del Proyecto Atlantis, Sealand o la República de Minerva.

Sin embargo, nunca estuvo tan cerca como ahora de materializarse. El proyecto Seasteading avanza año a año, desarrollando innovaciones en ingeniería, telecomunicaciones e incluso finanzas. Con un equipo directivo encabezado por Patri Friedman y reforzado por el creador de Paypal Peter Thiel, el teórico de la educación Michael Strong, y el economista libertario David Friedman, Seasteding representa la unión de la mejor herencia del segregacionismo randiano con lo mejor del sistema tecnológico californiano.

La idea central del proyecto es crear ciudades flotantes hiperconectadas en aguas internacionales en las que filés y comunidades de diferente tipo puedan desarrollar innovaciones sociales y experimentar nuevos estilos de vida y economía. En el camino, los aportes tecnológicos generados para responder a cuestiones prácticas y el apoyo financiero de filántropos libertarios (de 2 euros al mes a 1000$ año) empiezan a hacer sostenible el proceso.

La idea política de fondo, deudora en muchas referencias del viejo ciberpunk literario es que una flotilla de files y zonas libres obligarán al estado a competir en libertades, como contaba Peter Thiel el pasado septiembre:

La versión francesa

Seastead, tan libertario y tan anglo, no es sin embargo el único proyecto que mira al océano. La psicología social del catastrofismo está dando enganche a cada vez más desarrollos tecnológicos y culturales en esta década.

Este es el enfoque de Open Sailing, un proyecto francés que asocia su propio blog milenarista-2012 y que parece encontrar mucha más complicidad mediática por Europa.

Tecnologicamente mucho más ligero (la estructura base es para cuatro personas) y centrado en la autonomía alimentaria más que en las comunicaciones, el proyecto apunta más a una cabaña-refugio off-shore que a una ciudad libre.

Dos enfoques para una misma necesidad

Los discursos no podría ser más diferentes: Seastead se presenta y discute en foros políticos, OpenSailing lo hace en artísticos; si uno se justifica sobre la necesidad de arrancar más libertades a los estados o simplemente separarse de ellos, el otro da por hecho aquello de que el fin del mundo está cerca y es necesario buscar “el lugar más seguro del planeta” (incluso venden un mapa-mundi de amenazas).

Sin embargo a un nivel más profundo ambos movimientos expresan un rumor de fondo común que apunta a la necesidad de encontrar lugares fuera del cada vez más asfixiante mundo del los estados nacionales. No son segregacionistas del siglo XX con ingeniería del XXI. No buscan tan sólo un lugar para ellos. Buscan un lugar que ofrecer a sus respectivas familias postnacionales, las que derivan del libertarismo y las que se alimentan del catastrofismo verde.

En realidad nadie piensa o sueña un futuro exclusivamente entre las olas, pero aunque parezca chocante, todos necesitamos una zona libre, un lugar que en si mismo exprese la transnacionalidad del mundo que vivimos, por pequeño y húmedo que sea. No hace falta un paraíso, ni siquiera una isla, basta una plataforma desde donde conectarnos a la red sintiendo que quedamos un poquito más allá de las fronteras, los controles, la descomposición social y los absurdos identitarios. Que aún hay un sitio donde es racional temer más al mar y al cielo que a las mafias o a los aduaneros.

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3 Comentarios a “El nuevo Nemo y el retorno del segregacionismo marino”

  1. Diego

    Con lo sencillo que sería establecerse en Pitcairn…

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  2. David de Ugarte

1 Trackback/Pingback

  1. Más allá de la orilla

    [...] Juan Hernández nos daba la alerta y hoy lo recogemos en la Bitácora de las Indias: el mito de Nemo y los segregacionistas marinos vuelven a entrar en nuestro radar. Una buena oportunidad para releer y regalar estas navidades De las naciones a las redes. [...]

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