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Sociedad de Las indias Electrónicas Grupo Cooperativo de Las Indias

La economía de la piratería y el terrorismo

27 jul 2009

La economía de la piratería y el crimen transnacional nos enseña más de lo que parece sobre el mundo que viene.

No suele recordarse que la eclosión de piratería de los siglos XVII y XVIII comenzó con la guerra de Sucesión española. Los estados dinásticos dieron entonces patentes de corso con inusual generosidad. La misma bandera pirata, la jolly roger, proviene posiblemente de una deformación de la expresión francesa jolie rouge, la linda roja, porque roja era la bandera que el Almirantazgo británico había dado a sus corsarios.

El tratado de Utrech dejó pues sin cobertura legal a muchos corsarios que cambiaron de mares, del Mediterráneo a la costa africana y el Caribe. De contratistas públicos tuvieron que readaptarse y privatizarse, abriendo un verdadero mercado global de la rapiña y el asalto.

Algo muy parecido cuenta en la conferencia que en estos días publicará en video TED, Loreta Napoleoni sobre la evolución de los grupos terroristas e insurgentes de la guerra fría. John Robb lo resume y contrasta con otros autores.

En una línea mucho más interesante y seguramente menos sensacionalista, Wired ofrece hoy un reportaje en 4 partes (introducción, ataque, negociación y resolución) sobre el modelo de negocio de la piratería somalí. Un análisis que hará las delicias de los que llevan estudiando el tema desde 2005 el el marco de un modelo teórico más amplio.

Un panorama transnacional oscuro

Los viejos estados nacionales estaban acostumbrados a enfrentarse a sujetos claramente identificables, pero no a una netocracia como al Qaeda. Y aunque la inteligencia estatal ha evolucionado mucho en estos años, el problema de base es que ya no hay un enemigo o un conjunto territorialmente claro de ellos. Existe un verdadero swarming, una netwar que lo que pone es el jaque al mismísimo sistema internacional de orden estatal.

En el último año hemos visto cómo las redes transnacionales de la droga capturaban un estado como plataforma logística y pasaban a dirigir una ofensiva terrorista clásica contra el estado mexicano. Una ofensiva que ha desestabilizado a la muy tocada Centroamérica, donde de la privatización de la violencia tras las guerras civiles se ha pasado a la transnacionalización de las maras.

¿Qué podemos aprender de la transnacionalización de la piratería y el crimen?

Por mucho que se remarque la potencia económica de estas redes y sus organizaciones, el elemento común principal en todas ellas, de AlQaeda al Primeiro Comando da Capital es su caracter de sujeto político.

No porque interactúen con el estado o en el estado como un cuerpo ajeno, sino porque internamente se definen como desde una identidad y un proyecto colectivo, como un paraestado formado por un cuerpo central más o menos autoritario de iguales militarizados y un entorno cercano al que fidelizan proveyéndoles de servicios sociales, ascenso social y seguridad.

Por otro lado la desnacionalización y desterritorialización de la organización tiene un límite: todos ellos requieren y usan pequeñas bases de referencia, bien para funciones específicas, bien como referencia política y santuario para la formación de cuadros. Sean barrios de favelas, la carcel misma o el Afganistán talibán, las islas costeras de Guinea Bissau o poblados en la costa de Belice, una y otra vez la necesidad de establecer bases se materializa.

En una palabra, su comportamiento y su evolución es una versión negra y criminal del modelo de la filé, demostrando que es precisamente ese modelo el que responde a las características de un mundo globalizado sobre redes distribuidas de comunicación y transportes de larga distancia baratos.

Es obvio que las filés civiles, al generar en su entorno elementos de cohesión social, identidad y desarrollo en zonas que el estado ha dejado en sombra, serían la vacuna natural contra las filés negras. Sin embargo no acaban de cuajar, al menos al nivel de sus primas criminales.

Las filés civiles no buscan un espacio en confrontación con el estado, sino desarrollarse cumpliendo las leyes de los estados en las que operan… pero las leyes, desde la fiscalidad al movimiento internacional de personas, las erosionan en vez de fortalecerlas. En países como Portugal las cooperativas siguen teniendo restringido el comercio internacional a un nivel tan básico como la posibilidad de abrir una agencia de viajes y la UE está cuestionando abiertamente la fiscalidad cooperativa en España, uno de los países más avanzados al respecto.

Todas estas limitaciones desde luego no operan para las redes criminales. Y es seguramente esto lo que deberíamos plantearnos a la hora de estudiar la economía del crimen global. Cuando tras casi dos décadas de desarrollo parece claro que la cirugía, por costosa que sea, no acaba con la enfermedad, tal vez sea hora de pensar en fortalecer a la sociedad civil no poniéndole tan difícil crear anticuerpos.

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5 Comentarios a “La economía de la piratería y el terrorismo”

  1. sinrazonaparente.myopenid.com/

    Coincido contigo en que la respuesta es una sociedad civil más fuerte, más participativa y con un tejido más denso. Lamentablemente me temo que el camino elegido por los estados es más violencia. Tanto violencia legal, restricción de libertades, como militar dónde sea posible.

4 Trackbacks/Pingbacks

  1. La economía de la piratería y el terrorismo | Finanzas Blog - Todo sobre las finanzas

    [...] Y es seguramente esto lo que deberíamos plantearnos a la hora de estudiar la economía del crimen global. Cuando tras casi dos décadas de desarrollo parece claro que la cirugía, por costosa que sea, no acaba con la enfermedad, … See the original post: La economía de la piratería y el terrorismo [...]

  2. La sociedad red, la netwar y el mundo postmoderno

    [...] a netocracias violentas e ideológicas como AlQaeda (o pacifistas como el Dalai Lama) desde las redes alimentadas por el crimen organizado a Médicos sin Fronteras, cada vez son más los sujetos e identidades colectivas capaces de elevar [...]

  3. Cuando sólo el enemigo puede cubrir tu retirada

    [...] El curso político comienza en Europa con la sensación de que Afganistán se ha convertido en una trampa. La UE puede intentar lo que quiera para reducir la corrupción del nuevo gobierno afgano, pero la verdad es que la economía de las drogas y el crimen tiene mejores incentivos. [...]

  4. El atún que acabó con el monopolio de la defensa

    [...] economía de la piratería tiene una lógica implacable. Defender los atuneros vascos de los piratas somalíes cuesta una [...]

Natalia Fernández, socia fundadora de La Sociedad de Las Indias Electrónicas
La Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas, cabeza del Grupo Cooperativo de las Indias, es una consultora de innovación, inteligencia y redes con oficinas en Madrid y Montevideo.

El Grupo Cooperativo de las Indias entiende el mundo desde la lógica de las redes y el compromiso con la democracia económica y la transnacionalidad. Creamos conocimiento, productos y servicios empoderadores para las personas, las comunidades y las organizaciones con herramientas innovadoras que refuerzan la sostenibilidad social y medioambiental de sus proyectos.

Grupo Cooperativo de las Indias

En la Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas nuestros fuertes son la innovación corporativa, social y de negocio, el desarrollo local y regional, la diplomacia corporativa y la inteligencia de fuente pública, especialidades basadas todas ellas en el análisis dinámico de redes sociales. La Bitácora de las Indias, el primer blog corporativo que existió en el mundo, analiza tendencias en todos estos campos.

La innovación de negocio consiste en pensar, diseñar y poner en marcha nuevas formas de negocio que ayuden a las empresas a redefinirse empoderando a su entorno y a la sociedad. Ejemplos recientes del trabajo indiano en este campo serían BBVA para quien realizamos informes de oportunidades organizativas y tecnológicas y Szena, una compañía de software de riesgos con la que trabajamos en la liberación del código que permitirá a los bancos ser más transparentes, nutrirse de propuestas de una comunidad global de expertos y a universidades de todo el mundo desarrollar innovación en un campo hasta ahora reservado para los que podían pagar licencias millonarias.

Innovación social y desarrollo regional son otros dos productos que van de la mano. Se trata de aumentar el capital social de los ciudadanos mediante programas de generación de red.

La diplomacia corporativa consiste en empoderar a los ejecutivos y directivos de una organización para que cuando llegan a otro país, a un nuevo mercado o se dirigen a un nuevo sector social puedan convertirse en interlocutores sociales reconocidos. La mayor parte de las empresas comprende ya que a largo plazo sólo se triunfa cuando la sociedad las entiende como una herramienta de sus propios intereses y bienestar. Sin embargo las empresas tienen problemas para establecer conversaciones significativas con el conjunto de la sociedad civil. Hay una parte de formación, de conocimiento cultural, histórico y social que es obvia, pero también hay otra que consiste en “mapear” interlocutores sociales, escuchar y dirigirse a los críticos de igual a igual y establecer conversaciones de las que surjan primero el respeto, luego la confianza y finalmente la cooperación.

En todos estos productos es fundamental el análisis de redes sociales y la inteligencia de fuente abierta. Este tipo de análisis de inteligencia empresarial se llama de “fuente abierta” porque se elabora a partir de información pública (blogs, periódicos, publicaciones universitarias, etc.). Se trata de hacerse una imagen cabal del tejido social real, sus líderes -normalmente no institucionales- y sus estrategias. Sólo de ese modo es posible establecer una interlocución social. Un ejemplo sencillo de trabajo en este campo sería el mapeo de la blogsfera latinoamericana que realizamos para la Secretaría de Estado de Iberoamérica del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación del Gobierno de España en el marco de la última cumbre Euro-Latinoamericana.

Anuncio de la Sociedad de las Indias Electrónicas (detalle)
La Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas fue fundada como sociedad limitada con 3007 euros de capital el 2 de octubre de 2002 por Natalia Fernández, Juan Urrutia y David de Ugarte. Partían sin cartera de clientes, con el capital social mínimo pero con la experiencia social del primer ciberactivismo europeo y la experiencia empresarial de Piensa en Red que había sido la primera desarrolladora europea de software de gestión en movilidad y creación de redes sociales.

Los comienzos fueron económicamente muy duros para una compañía casi desconocida sin capital ni agenda. Para darse a conocer en medio de lo más duro de la crisis de las puntocom crearon la primera bitácora empresarial del mundo: la Bitácora de las Indias (a la izquierda de esta columna). Pronto llegó el primer cliente: la Federación de Empresas Distribuidoras de Gases Licuados del Petróleo y otros clientes que buscaban sobre todo mejorar el aprovechamiento comercial de su esfuerzo en la web, como Meliá o Nupik.

Mientras los pioneros luchaban por despegar, desarrollaron también las técnicas de análisis de redes sociales que les permitirían ofrecer servicios de mucho más valor añadido y asumir los primeros proyectos relevantes. El primero de ellos llegaría en la primavera de 2003, asesorando la candidatura de Belloch a la alcaldía de Zaragoza. Se trata del primer caso documentado de análisis de redes sociales para elaborar la estrategia de una campaña electoral. Y fue un éxito.

A finales de 2003 llegaría un contrato con Telefónica —desarrollar e implementar las primeras novelas para móviles fuera de Japón— y a partir de ahí la empresa despegaría con cada vez más y mejores clientes. Tras el 11M trabajamos con el Consejo Consultivo de Castilla- La Mancha en el desarrollo y articulación del debate virtual del foro Armas y Letras: la guerra y el Derecho en el IV centenario de el Quijote.

Llegan entonces nuestros primeros grandes proyectos: una importante farmaceutica y una de las principales empresas europeas de gestión medioambiental a los que el análisis de redes sociales en ámbitos informales de decisión les servirán para diseñar sus estrategias regulatorias y su proyección pública.

Usando la misma metodología, en 2006 desarrollaremos para Turismo de Andalucía el primer análisis de red de creadores de opinión en la Internet informal que se hacía a nivel mundial en un sector en el que el 75% de los destinos se deciden en la red.

La Sociedad llegará a su madurez a partir de 2007, bajo la dirección de su actual gobernadora, Natalia Fernández, que consolidará el posicionamiento de la empresa y ampliará su cartera de clientes, iniciando un crecimiento sostenido de la facturación que haría después posible la internacionalización de nuestra presencia en el mercado y la transformación en sociedad cooperativa el 18 de septiembre de 2009.

En ese periodo fundamos la desarrolladora de software libre Feed the Ivy SL, creadora del servicio feevy.com posteriormente vendido al grupo BBVA, para quien la Sociedad de las Indias empezaría a trabajar -y continúa hoy- como consultora de innovación, desarrollando proyectos como la blogsfera BBVA, la primera blogsfera corporativa de un gran banco transnacional y emitiendo regularmente informes sobre oportunidades sociales, organizativas y tecnológicas para el banco.

En 2007 asesoramos utilizando técnicas de análisis de redes sociales y posicionamiento estratégico a la expansión en América Latina de un importante grupo inversor español con intereses en el sector energético.

En 2008, también en asociación con el Area de Innovación de BBVA y con la editorial El Cobre lanzamos la primera colección de libros de autores contemporáneos en dominio público: la Colección Planta 29.

El 18 de septiembre de 2009 nos transformamos formalmente en cooperativa. Para entonces, nuestra forma de trabajo ya nos había llevado a un ratio de ingreso/persona varias veces superior al de las grandes consultoras.

El 9 de febrero de 2010 iniciamos formalmente a la puesta en marcha del Grupo Cooperativo de las Indias integrando en la estructura a la Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas y poniendo en marcha el proceso de elaboración de estatutos e inscripción en registro del nuevo grupo, con la idea de ampliar nuestra oferta de servicios a nuevos campos en sinergia con nuestras participadas y nuestras áreas de experiencia tradicionales.

Hoy nuestra cartera de clientes se extiende por América Latina y España y se desarrolla en ámbitos tan diversos como el fomento del emprendimiento, la inteligencia de negocio para grandes grupos industriales en transnacionalización y la comunicación social y política.

Colección Planta29

Bitácora de las Indias

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