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Sociedad de Las indias Electrónicas Grupo Cooperativo de Las Indias

La Nueva Diplomacia Corporativa

14 ene 2008

En la época del neovenecianismo las empresas empiezan a necesitar y desarrollar sus propias formas de diplomacia

La gran empresa, aquella que en los años sesenta empezó a recibir el nombre de empresa internacional se caracterizaba principalmente por tratarse de un ente centralizado. La sede, el lugar de toma de decisiones, se encontraba en un país desarrollado. En el exterior proliferaban las sucursales y filiales. Éstas gozaban de nulo o escaso poder decisión. Se trataba de órganos instrumentales dirigidos desde el centro de la corporación para atender a los fines extractivos de la misma. Generar toda la riqueza posible en el exterior para llevársela al país de origen. La crítica a este sistema no se hizo esperar.

La buena empresa internacional no tardó en apreciar lo insostenible del sistema y cambió su relación con los nuevos mercados a los que había accedido. Esos nuevos mercados, si eran tratados correctamente, podían ofrecer nuevas e interesantes oportunidades de negocio. El requisito para conseguirlo era resolver los problemas adaptación que sufrían las limitadas filiales y sucursales. Era necesario dotarlas de mayor autonomía para que pudieran adaptarse mejor a las características propias del lugar donde se encontraban. Filiales y sucursales empezaban a dejar atrás la lógica extractiva para buscar formas de fortalecer y ampliar los mercados internos. Se implicaban en el desarrollo del país.

En los últimos años, junto a las grandes empresas multinacionales empezaron a lanzarse a la internacionalización las pequeñas y medianas empresas. Lo hicieron de la mano de las grandes pero no podían reproducir sus estructuras. Como explica David de Ugarte:

Los grandes bancos, consultores y operadores telefónicos que se habían internacionalizado en los 90 tenían ahora que acompañar a salir de las fronteras nacionales a los pequeños de cada país. Seguir rígidamente la estructura jerárquica hacia arriba en cada territorio hasta la central y de ahí de vuelta y hacia abajo en otra estructura nacional, se tornaba lento e ineficiente. Había que conectar directamente niveles entre si en organizaciones locales en el marco seguro y cada vez más referencial, identitario, de un paraguas central cada vez menos identificable en términos nacionales.

La multinacional da paso a la transnacional. De la lógica extractiva a la apuesta por la creación y generalización de bases de consumo. De los limpios organigramas descentrazilados a la maraña distribuida de un territorio comercial de relaciones amparado en una identidad-marca. Las nuevas venecias estaban naciendo.

Las nuevas venecias, empresas con una capacidad mayor para generar identidad y proyecto vital que muchos Estados, necesitarán tarde o temprano dotarse de órganos de relación con el resto de entidades que operan tanto en el plano internacional como transnacional.

En el plano internacional, el formado por el conjunto de Estados y sus gobiernos, estas nuevas venecias se verán abocadas a organizar su diplomacia. La nueva diplomacia veneciana. El principal de los motivos para ello es que si bien hace ya mucho tiempo que las grandes empresas no precisan de la intercesión de los servicios diplomáticos estatales para establecer interlocución con los gobiernos, esta interlocución ha sido siempre de carácter ad hoc. Estos contactos coyunturales, si bien fueron fructíferos en su momento, pronto dejarán de responder a las necesidades de las grandes empresas. En los tiempos de la transnacionalidad, las nuevas venecias, comprometidas con el desarrollo de los mercados, precisarán mantener relaciones constantes, generando la confianza suficiente para favorecer el crecimiento conjunto. Es decir, las empresas transnacionales comenzarán a crear sus propios cuerpos diplomáticos.

Como acabamos de mencionar, uno de los principales propósitos de tales cuerpos diplomáticos será generar confianza basada en el compromiso. Las empresas transnacionales deberán ganarse la confianza de los ciudadanos o serán penalizadas por ellos, como estamos observando hoy en la sangrante revolución azafrán. La responsabilidad social de la empresa se convertirá en uno de los ejes de esta nueva diplomacia. La acción directa junto a los ciudadanos, el respeto hacia los mismos, la implicación en la solución de los retos a los que se enfrentan serán políticas clave que deberán desarrollar. Habrá visto la luz la Diplomacia Pública Corporativa.

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2 Comentarios a “La Nueva Diplomacia Corporativa”

  1. yamilsalinas

    Hay múltiples dimensiones para entender este nuevo tipo de diplomacia. Yo diría que coexisten aún dos formas de relacionamiento entre la trinidad empresa-gobierno-mundo. Por una parte estas compañías trasnacionales continúan teniendo un fuerte apoyo de sus cuerpos diplomáticos estatales que realizan acciones de lobby o presión en los países donde operan (por ejemplo, las compañías petroleras en África, sean españolas o americanas) mientras que por otra parte, están cada vez más atentas a una sociedad civil global, mediada y entretejida por los medios de información que rápidamente revelan las acciones de éstas, sea infringiendo leyes locales, entornos medioambientales, derechos humanos, y un largo etcétera.

    En definidas cuentas, tal como afirmas Francisco hay una emergencia de una nueva diplomacia corporativa que aún está siendo sostenida, en parte sustancial, por las ¿viejas? estructuras diplomáticas estatales. Poco a poco irán aprendiendo a lanzarse solas, una vez que la referencia a un sólo país matriz se vaya perdiendo, y la compañia sea verdaderamente planetaria y no reconocible a un país en particular.

    Un fuerte abrazo desde Buenos Aires

  2. fpuga

    Sin entender mucho del tema lo que describes se parece a los lobbys no?

    O en todo caso así lo entenderá la gran empresa, puede que no en el norte, pero si en aquellas zonas de gobiernos más débiles como latinoamérica, donde las empresas que yo denomino extractivas (mineras y petroleras fundamentalmente) hacen su agosto.

    Además, la importancia o los efectos de la RSC quedan diluídos cuando ni siquiera se sabe de quien es la culpa.

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Natalia Fernández, socia fundadora de La Sociedad de Las Indias Electrónicas
La Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas, cabeza del Grupo Cooperativo de las Indias, es una consultora de innovación, inteligencia y redes con oficinas en Madrid y Montevideo.

El Grupo Cooperativo de las Indias entiende el mundo desde la lógica de las redes y el compromiso con la democracia económica y la transnacionalidad. Creamos conocimiento, productos y servicios empoderadores para las personas, las comunidades y las organizaciones con herramientas innovadoras que refuerzan la sostenibilidad social y medioambiental de sus proyectos.

Grupo Cooperativo de las Indias

En la Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas nuestros fuertes son la innovación corporativa, social y de negocio, el desarrollo local y regional, la diplomacia corporativa y la inteligencia de fuente pública, especialidades basadas todas ellas en el análisis dinámico de redes sociales. La Bitácora de las Indias, el primer blog corporativo que existió en el mundo, analiza tendencias en todos estos campos.

La innovación de negocio consiste en pensar, diseñar y poner en marcha nuevas formas de negocio que ayuden a las empresas a redefinirse empoderando a su entorno y a la sociedad. Ejemplos recientes del trabajo indiano en este campo serían BBVA para quien realizamos informes de oportunidades organizativas y tecnológicas y Szena, una compañía de software de riesgos con la que trabajamos en la liberación del código que permitirá a los bancos ser más transparentes, nutrirse de propuestas de una comunidad global de expertos y a universidades de todo el mundo desarrollar innovación en un campo hasta ahora reservado para los que podían pagar licencias millonarias.

Innovación social y desarrollo regional son otros dos productos que van de la mano. Se trata de aumentar el capital social de los ciudadanos mediante programas de generación de red.

La diplomacia corporativa consiste en empoderar a los ejecutivos y directivos de una organización para que cuando llegan a otro país, a un nuevo mercado o se dirigen a un nuevo sector social puedan convertirse en interlocutores sociales reconocidos. La mayor parte de las empresas comprende ya que a largo plazo sólo se triunfa cuando la sociedad las entiende como una herramienta de sus propios intereses y bienestar. Sin embargo las empresas tienen problemas para establecer conversaciones significativas con el conjunto de la sociedad civil. Hay una parte de formación, de conocimiento cultural, histórico y social que es obvia, pero también hay otra que consiste en “mapear” interlocutores sociales, escuchar y dirigirse a los críticos de igual a igual y establecer conversaciones de las que surjan primero el respeto, luego la confianza y finalmente la cooperación.

En todos estos productos es fundamental el análisis de redes sociales y la inteligencia de fuente abierta. Este tipo de análisis de inteligencia empresarial se llama de “fuente abierta” porque se elabora a partir de información pública (blogs, periódicos, publicaciones universitarias, etc.). Se trata de hacerse una imagen cabal del tejido social real, sus líderes -normalmente no institucionales- y sus estrategias. Sólo de ese modo es posible establecer una interlocución social. Un ejemplo sencillo de trabajo en este campo sería el mapeo de la blogsfera latinoamericana que realizamos para la Secretaría de Estado de Iberoamérica del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación del Gobierno de España en el marco de la última cumbre Euro-Latinoamericana.

Anuncio de la Sociedad de las Indias Electrónicas (detalle)
La Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas fue fundada como sociedad limitada con 3007 euros de capital el 2 de octubre de 2002 por Natalia Fernández, Juan Urrutia y David de Ugarte. Partían sin cartera de clientes, con el capital social mínimo pero con la experiencia social del primer ciberactivismo europeo y la experiencia empresarial de Piensa en Red que había sido la primera desarrolladora europea de software de gestión en movilidad y creación de redes sociales.

Los comienzos fueron económicamente muy duros para una compañía casi desconocida sin capital ni agenda. Para darse a conocer en medio de lo más duro de la crisis de las puntocom crearon la primera bitácora empresarial del mundo: la Bitácora de las Indias (a la izquierda de esta columna). Pronto llegó el primer cliente: la Federación de Empresas Distribuidoras de Gases Licuados del Petróleo y otros clientes que buscaban sobre todo mejorar el aprovechamiento comercial de su esfuerzo en la web, como Meliá o Nupik.

Mientras los pioneros luchaban por despegar, desarrollaron también las técnicas de análisis de redes sociales que les permitirían ofrecer servicios de mucho más valor añadido y asumir los primeros proyectos relevantes. El primero de ellos llegaría en la primavera de 2003, asesorando la candidatura de Belloch a la alcaldía de Zaragoza. Se trata del primer caso documentado de análisis de redes sociales para elaborar la estrategia de una campaña electoral. Y fue un éxito.

A finales de 2003 llegaría un contrato con Telefónica —desarrollar e implementar las primeras novelas para móviles fuera de Japón— y a partir de ahí la empresa despegaría con cada vez más y mejores clientes. Tras el 11M trabajamos con el Consejo Consultivo de Castilla- La Mancha en el desarrollo y articulación del debate virtual del foro Armas y Letras: la guerra y el Derecho en el IV centenario de el Quijote.

Llegan entonces nuestros primeros grandes proyectos: una importante farmaceutica y una de las principales empresas europeas de gestión medioambiental a los que el análisis de redes sociales en ámbitos informales de decisión les servirán para diseñar sus estrategias regulatorias y su proyección pública.

Usando la misma metodología, en 2006 desarrollaremos para Turismo de Andalucía el primer análisis de red de creadores de opinión en la Internet informal que se hacía a nivel mundial en un sector en el que el 75% de los destinos se deciden en la red.

La Sociedad llegará a su madurez a partir de 2007, bajo la dirección de su actual gobernadora, Natalia Fernández, que consolidará el posicionamiento de la empresa y ampliará su cartera de clientes, iniciando un crecimiento sostenido de la facturación que haría después posible la internacionalización de nuestra presencia en el mercado y la transformación en sociedad cooperativa el 18 de septiembre de 2009.

En ese periodo fundamos la desarrolladora de software libre Feed the Ivy SL, creadora del servicio feevy.com posteriormente vendido al grupo BBVA, para quien la Sociedad de las Indias empezaría a trabajar -y continúa hoy- como consultora de innovación, desarrollando proyectos como la blogsfera BBVA, la primera blogsfera corporativa de un gran banco transnacional y emitiendo regularmente informes sobre oportunidades sociales, organizativas y tecnológicas para el banco.

En 2007 asesoramos utilizando técnicas de análisis de redes sociales y posicionamiento estratégico a la expansión en América Latina de un importante grupo inversor español con intereses en el sector energético.

En 2008, también en asociación con el Area de Innovación de BBVA y con la editorial El Cobre lanzamos la primera colección de libros de autores contemporáneos en dominio público: la Colección Planta 29.

El 18 de septiembre de 2009 nos transformamos formalmente en cooperativa. Para entonces, nuestra forma de trabajo ya nos había llevado a un ratio de ingreso/persona varias veces superior al de las grandes consultoras.

El 9 de febrero de 2010 iniciamos formalmente a la puesta en marcha del Grupo Cooperativo de las Indias integrando en la estructura a la Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas y poniendo en marcha el proceso de elaboración de estatutos e inscripción en registro del nuevo grupo, con la idea de ampliar nuestra oferta de servicios a nuevos campos en sinergia con nuestras participadas y nuestras áreas de experiencia tradicionales.

Hoy nuestra cartera de clientes se extiende por América Latina y España y se desarrolla en ámbitos tan diversos como el fomento del emprendimiento, la inteligencia de negocio para grandes grupos industriales en transnacionalización y la comunicación social y política.

Colección Planta29

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