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La regresión identitarista de los estados europeos

10 Dic 2009

Un ministerio de identidad nacional en Francia, exámenes de identidad nacional en España, “limpiezas étnicas” en Italia, vindicación del cristianismo como base identitaria de Europa… Un poderoso identitarismo parece ser el último asidero de un estado, que quiere ser, a destiempo, más nacional que nunca. ¿Por qué? ¿Con qué límites? ¿Con qué alternativas?

Tras la caída del Muro en 1989 resultaba poco menos que absurda la perspectiva de una vuelta a las ideologías de estado, incluído el nacionalismo. Los ideólogos europeos se sentían cómodos dejando que la palabra nacional fuera cada vez más un apellido desvaido del nombre estado. Los teoricos del sistema europeo dibujaban el estado futuro como una maquina social generadora de cohesión y servicios, basicamente anacional y fundamentalmente ciudadana, otro término que cada vez significaba menos y era más universal. Mientras en el anglomundo se hablaba de foreign nationals (nacionales extranjeros) en España se hablaba de ciudadanos extranjeros, como si la ciudadanía fuera una situación universal o ciudadano fuera sinónimo de persona.

Nuevos y potentes flujos migratorios desde finales de los noventa cambiarían esta percepción aún a pesar de que los procesos sociales de fondo no podían ser más positivos. Hace poco más de cinco años podíamos escribir sobre cómo:

El acceso constante y directo a la información local de los países de origen de sus padres a través de la TV por Satélite y la participación directa en la opinión árabe a través de Internet, están haciendo más por globalizar la democracia que los sueños quirúrgico-imperiales de Rumsfeld y Bush. Las “remesas de inmigrantes” estan siendo la principal aportación de divisas para países hambrientos de tecnología para desarrollarse. Y la cultura popular mestiza (del eurokebab al rai) representa las primeras señas de una nueva identidad globalizada

Menos de media década después la regresión nacionalista del estado parece imparable. Un una creciente islamofobia de estado se adereza con el discurso sobre los orígenes cristianos de Europa. Discurso que independientemente de ser harto criticable en términos históricos es alarmante por cuanto, a las finales, representa una vuelta a la definición religiosa y premoderna de la identidad nacional del estado.

No son hechos aislados ni salidas de tono de líderes concretos. Desde Francia y su ministerio de identidad nacional e inmigración a las barbaridades cada vez más cotidianas en Italia, pasando por los exámenes sobre cultura e identidad a los emigrantes en España, las noticias y medidas públicas son constantes.

Pero ¿por qué esta regresión aparentemente innecesaria cuando la idea de un estado anacional, identitariamente neutro, parecía casar tan bien con un mundo cada vez más transnacionalizado y diverso en identidades?

Identificar para excluir

Si bien es cierto que cada vez es más difícil encontrar problemas “nacionales” y que el estado nacional acaba, en un mundo de problemas transnacionales, actuando de manera cada vez más paradójica y contraproducente, los servicios públicos y las estrategias de cohesión social siguen teniendo el estricto ámbito de la nación y el mercado nacional…

…la cuestión es que ni siquiera en ese ámbito es operativo a estas alturas el principio de nacionalidad al modo en que se entendía hace tan sólo dos décadas. Incluso en los países del Mediterráneo europeo, lo que en el anglomundo llaman los PIGS (Portugal, Italia, Grecia y España), una parte significativa de la fuerza de trabajo y los aportes a la Seguridad Social proviene de la inmigración.

La llamada presión migratoria, claramente un fenómeno transnacional, se plantea como un verdadero problema político en términos nacionales: ¿es igual en derechos todo aquel que contribuye a la caja común de los servicios públicos? ¿Puede el estado simplemente dejar que entre libremente quien quiera y dejar al mercado laboral absorver a quien pueda?

No hay peor fórmula que enfrentar lo transnacional desde lo nacional. En esos términos el estado no puede hacer otra cosa que excluir, que marcar un dentro y un fuera en el acceso a unos servicios que cada vez más le cuesta mantener. Y para excluir necesita dotar de una identidad a los contribuyentes lo que a las finales supone dotarse el mismo de una ideología de estado. El monstruo que sacamos por la puerta de Brandenburgo hace ahora 20 años, se ha colado de nuevo por la ventana de las políticas migratorias.

De hecho el constraste, cada día más dramático, entre una realidad que se plantea en términos transnacionales y un estado que se rearma ideológicamente desde el nacionalismo sólo puede producir nuevos monstruos. Y ya vemos la primera entrega: recurrir a identidades prenacionales como la religión -si quiera maquillada en principio de vindicación de unos supuestos orígenes culturales de Europa- es colocarse a un paso de la dilución del principio de ciudadanía con tal de reconstruir un imaginario para un principio de nacionalidad cada vez más disfuncional.

Moraleja

Es practicamente un sinsentido esperar que la lógica estatal y su viaje al nacionalismo puedan aportar algo más que trincheras a las viejas instituciones públicas de la cohesión social. De hecho, también en este campo, parece que la aplicación de tal lógica no hace más que agravar el problema.

El desarrollo de la cohesión y la democracia en un mundo transnacional requiere crear herramientas y espacios transnacionales en los que la identidad, lejos de reprimirse u homogeneizarse, estalle en un mar de flores.

Al estado sólo cabe exigirle que se refuerce sobre el principio de ciudadanía y abandone paulatinamente el de nacionalidad. Sin embargo, algo así parece cada vez menos realista. Aunque tal vez, baste con ganar tiempo mientras una nueva generación crecida ya en un mundo postnacional, experimenta y expande las bases para una democracia postnacional donde los conflictos identitario-nacionales queden tan lejos de la cotidianidad como las guerras de religión quedaban para la Europa en que creyeron nuestros padres.

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2 Comentarios a “La regresión identitarista de los estados europeos”

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  2. El Gouncourt en los tiempos del nacionalismo de estado

    [...] de notre pays“. Hablando claro: la ganadora no entra en el ideal francés definido por el cada vez más apabullante nacionalismo de estado. [...]

Natalia Fernández, socia fundadora de La Sociedad de Las Indias Electrónicas
Las Indias es un Grupo Cooperativo que entiende el mundo desde la lógica de las redes y el compromiso con la democracia económica y la transnacionalidad. Creamos conocimiento, productos y servicios empoderadores para las personas, las comunidades y las organizaciones con herramientas innovadoras que refuerzan la sostenibilidad social y medioambiental de sus proyectos.

Grupo Cooperativo de las Indias
La Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas, cabeza del Grupo Cooperativo de las Indias, es una consultora de innovación con oficinas en Madrid y Montevideo.

Nuestros fuertes son la innovación corporativa, social y de negocio, el desarrollo local y regional, la diplomacia corporativa y la inteligencia de fuente pública, especialidades basadas todas ellas en el análisis dinámico de redes sociales. La Bitácora de las Indias analiza tendencias en todos estos campos.

La innovación de negocio consiste en pensar, diseñar y poner en marcha nuevas formas de negocio que ayuden a las empresas a redefinirse empoderando a su entorno y a la sociedad. Ejemplos actuales del trabajo indiano en este campo serían BBVA para quien realizamos informes de oportunidades organizativas y tecnológicas y Szena, una compañía de software de riesgos con la que trabajamos en la liberación del código que permitirá a los bancos ser más transparentes, nutrirse de propuestas de una comunidad global de expertos y a universidades de todo el mundo desarrollar innovación en un campo hasta ahora reservado para los que podían pagar licencias millonarias.

Innovación social y desarrollo regional son otros dos productos que van de la mano. Se trata de aumentar el capital social de los ciudadanos mediante programas de generación de red. El ejemplo de referencia más actual sería nuestro trabajo con el ayuntamiento de Zaragoza en la creación de empleo joven y cooperativo.

La diplomacia corporativa consiste en empoderar a los ejecutivos y directivos de una organización para que cuando llegan a otro país, a un nuevo mercado o se dirigen a un nuevo sector social puedan convertirse en interlocutores sociales reconocidos. La mayor parte de las empresas comprende ya que a largo plazo sólo se triunfa cuando la sociedad las entiende como una herramienta de sus propios intereses y bienestar. Sin embargo las empresas tienen problemas para establecer conversaciones significativas con el conjunto de la sociedad civil. Hay una parte de formación, de conocimiento cultural, histórico y social que es obvia, pero también hay otra que consiste en “mapear” interlocutores sociales, escuchar y dirigirse a los críticos de igual a igual y establecer conversaciones de las que surjan primero el respeto, luego la confianza y finalmente la cooperación.

En todos estos productos es fundamental el análisis de redes sociales y la inteligencia de fuente abierta. Este tipo de análisis de inteligencia empresarial se llama de “fuente abierta” porque se elabora a partir de información pública (blogs, periódicos, publicaciones universitarias, etc.). Se trata de hacerse una imagen cabal del tejido social real, sus líderes -normalmente no institucionales- y sus estrategias. Sólo de ese modo es posible establecer una interlocución social. Un ejemplo de trabajo en este campo sería el mapeo de la blogsfera latinoamericana que estamos realizando para la Secretaría de Estado de Iberoamérica del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación del Gobierno de España en el marco de la próxima cumbre Euro-Latinoamericana.

Anuncio de la Sociedad de las Indias Electrónicas (detalle)
La Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas fue fundada como sociedad limitada con 3007 euros de capital el 2 de octubre de 2002 por Natalia Fernández, Juan Urrutia y David de Ugarte. Partían sin cartera de clientes, con el capital social mínimo pero con la experiencia social del primer ciberactivismo europeo y la experiencia empresarial de Piensa en Red que había sido la primera desarrolladora europea de software de gestión en movilidad y creación de redes sociales.

Los comienzos fueron económicamente muy duros para una compañía casi desconocida sin capital ni agenda. Para darse a conocer en medio de lo más duro de la crisis de las puntocom crearon la primera bitácora empresarial del mundo: la Bitácora de las Indias (a la izquierda de esta columna). Pronto llegó el primer cliente: la Federación de Empresas Distribuidoras de Gases Licuados del Petróleo y otros clientes que buscaban sobre todo mejorar el aprovechamiento comercial de su esfuerzo en la web, como Meliá o Nupik.

Mientras los pioneros luchaban por despegar, desarrollaron también las técnicas de análisis de redes sociales que les permitirían ofrecer servicios de mucho más valor añadido y asumir los primeros proyectos relevantes. El primero de ellos llegaría en la primavera de 2003, asesorando la candidatura de Belloch a la alcaldía de Zaragoza. Se trata del primer caso documentado de análisis de redes sociales para elaborar la estrategia de una campaña electoral. Y fue un éxito.

A finales de 2003 llegaría un contrato con Telefónica —desarrollar e implementar las primeras novelas para móviles fuera de Japón— y a partir de ahí la empresa despegaría con cada vez más y mejores clientes. Tras el 11M trabajamos con el Consejo Consultivo de Castilla- La Mancha en el desarrollo y articulación del debate virtual del foro Armas y Letras: la guerra y el Derecho en el IV centenario de el Quijote.

Llegan entonces nuestros primeros grandes proyectos: una importante farmaceutica y una de las principales empresas europeas de gestión medioambiental a los que el análisis de redes sociales en ámbitos informales de decisión les servirán para diseñar sus estrategias regulatorias y su proyección pública.

Usando la misma metodología, en 2006 desarrollaremos para Turismo de Andalucía el primer análisis de red de creadores de opinión en la Internet informal que se hacía a nivel mundial en un sector en el que el 75% de los destinos se deciden en la red.

La Sociedad llegará a su madurez a partir de 2007, bajo la dirección de su actual gobernadora, Natalia Fernández, que consolidará el posicionamiento de la empresa y ampliará su cartera de clientes, iniciando un crecimiento sostenido de la facturación que haría después posible la internacionalización de nuestra presencia en el mercado y la transformación en sociedad cooperativa el 18 de septiembre de 2009.

En ese periodo fundamos la desarrolladora de software libre Feed the Ivy SL, creadora del servicio feevy.com posteriormente vendido al grupo BBVA, para quien la Sociedad de las Indias empezaría a trabajar -y continúa hoy- como consultora de innovación, desarrollando proyectos como la blogsfera BBVA, la primera blogsfera corporativa de un gran banco transnacional y emitiendo regularmente informes sobre oportunidades sociales, organizativas y tecnológicas para el banco.

En 2007 asesoramos utilizando técnicas de análisis de redes sociales y posicionamiento estratégico a la expansión en América Latina de un importante grupo inversor español con intereses en el sector energético.

En 2008, también en asociación con el Area de Innovación de BBVA y con la editorial El Cobre lanzamos la primera colección de libros de autores contemporáneos en dominio público: la Colección Planta 29.

El 18 de septiembre de 2009 nos transformamos formalmente en cooperativa. Para entonces, nuestra forma de trabajo ya nos había llevado a un ratio de ingreso/persona varias veces superior al de las grandes consultoras.

El 9 de febrero de 2010 iniciamos formalmente a la puesta en marcha del Grupo Cooperativo de las Indias integrando en la estructura a la Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas y poniendo en marcha el proceso de elaboración de estatutos e inscripción en registro del nuevo grupo, con la idea de ampliar nuestra oferta de servicios a nuevos campos en sinergia con nuestras participadas y nuestras áreas de experiencia tradicionales.

Hoy nuestra cartera de clientes se extiende por mundos tan distintos como el de la banca, la energía, las administraciones públicas, el medioambiente o el arte contemporáneo.

Entre los últimos proyectos indianos con repercusión pública destaca la presentación y discusión con la blogsfera de la Cumbre Unión Europea-América Latina (febrero de 2010), primera experiencia de este tipo en el mundo.

Colección Planta29

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