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Sociedad de Las indias Electrónicas Grupo Cooperativo de Las Indias

Música libre: plan de batalla

17 sep 2003

El último año será recordado como el principio del fin de los monopolios del software propietario. Pero también por la virulencia del combate de los monopolios mediáticos y del entretenimiento contra la libre distribución musical. Es la batalla de la música libre, en la que de momento la libertad pierde estrepitósamente. Pero ¿la libre distribución de música es una alternativa real? La revolución Linux tiene algo que enseñarnos: A quien hay que pedir cuentas es a los artistas no a las discográficas.

Las discográficas y las gestoras de derechos parecen no tener límites, desde imponer verdaderos impuestos privados hasta coaccionar a niñas de doce años, están dispuestos a todo con tal de defender su modelo de negocio y su sistema de propiedad de la información. Consumidores y activistas de derechos civiles se ven legalmente acorralados: quien esperaban hubiera capitaneado el cambio resulta su peor enemigo.

La industria es reacia a pactar con Napster porque su principal objetivo es defender su modelo de negocio, no prevenir la piratería,

argumentaba The Economist en el febrero de 2001,

intentando mantener a cubierto sus fosilizadas prácticas de negocio bajo el dudoso estandarte del derecho de autor ahogan deliberadamente la innovación y retrasan la normalización legal de la jukebox universal que los consumidores tan claramente desean.

La argumentación de la revista liberal es obvia para todos. Incluso en el caso de la SGAE, una entidad cuyo argumento de defensa de los incentivos económicos para la creación se torna insostenible cuando se conoce el número de sus socios que puede vivir de los derechos repartidos. Por eso, los datos recogidos por el prestigioso sociólogo Jose Antonio Gómez Yáñez fueron eliminados del texto final del Plan Integral de la Creación en aquel mismo año. Este proyecto fue encargado por la SGAE con el objetivo de impulsar su propia transformación ante el cambio digital e incluía originalmente una ponencia aprobada por 3000 autores en el II Encuentro de Creadores presentada por Jorge Otero. Otero había sido el pionero de la música de libre distribución en España. Su banda fue la primera en distribuir un disco entero en formato mp3 a través de la red y en centrar su marketing en los entonces recien nacidos mp3.com y amp3.com, consiguiendo en ambos varios números uno en descargas, un éxito que les catapultaría a Woodstock 99. Otero proponía y así lo apoyaron los autores, no cargar con derechos de autor los intercambios musicales en la red como forma de apoyar los formatos abiertos de compresión, la única vía abierta a los músicos independientes para darse a conocer en una industria terriblemente monopolista y cartelizada.

En la misma lógica, Otero sería el primer músico español en enfrentarse a la Mesa Antipiratería. Que las cosas habían cambiado era obvio ya entonces. La creación de la SDAE y su externalización en Microgénesis, una empresa privada, auguraba un cambio radical. Lo que nadie pensaba hace tan sólo dos años y medio es que se llegaría a una situación tan cruda y violenta como la actual, con las discográficas norteamericanas haciendo denuncias contra los usuarios, sin reparar siquiera en la edad y con la SGAE cobrando un canon por cada disco virgen y postulando ya gravar el ADSL.

¿No hay salida o faltan cosas por aprender?

Y lo peor es que tanto a nivel global como local, la batalla no puede ser más desigual:
la industria del entretenimiento es la segunda industria civil de Estados Unidos y la SGAE viene haciendo una ingente labor de lobby desde hace años. Por eso unos tienen fuerza sobrada para perseguir el P2P en los tribunales mientras los otros tienen de entrada la simpatía de los jueces progresistas españoles. Ambos parecen tener una posición inexpugnable. ¿O tal vez no tanto?

No olvidemos que el software es la primera industria civil norteamericana. Y tiene un antagonista global de peso: el software libre. No cabe cantar victoria, pero tampoco comparaciones con el estado del sector audiovisual. El problema es quizás de planteamiento: muchos parecen aún reprochar a la industria audiovisual que no encabece el cambio hacia la libre distribución musical. Este reproche no es sino un último coletazo del espídico espíritu .com. Un hijo, muerto ya, pero aún querido para muchos periodistas, de un tiempo que esas mismas industrias se la prometían felices con la idea de audiovisualizar la web. Reprocharles que no hagan el cambio es reprocharles haber perdido en su intento monopolizador, lamentarse por la consecuencia directa de una buena noticia.

Y es que pedir a las discográficas que pasen a libre distribución y música libre es equivalente a recriminar a Microsoft por no haber inventado el software libre.

En general cuando un sistema de propiedad no funciona porque los incentivos que ofrece no concuerdan con la sociedad en que se desenvuelve, la tensión se traslada hacia la distribución. Aparece lo que la propaganda de los monopolios llama piratería y que no es en realidad sino la forma que toma la cooperación social cuando la forma en que está definido el sistema de propiedad se torna una traba. Desde el nacimiento de la criptografía asimétrica hasta ahora, el desarrollo de la sociedad de la información ha ido repitiendo el modelo sector por sector. La música es el último en que eso está pasando, y no será el último.

Como nos comentaba un conocido economista “el desarrollo de las tecnologías de la información ha llevado a un punto en que el caduco sistema de propiedad intelectual vigente no permite al mercado una de sus dos funciones principales: la cooperación“. En en sector del entretenimiento digital, como en cualquier mercado institucionalmente intervenido, aparece automática y espontáneamente una alternativa sobre la libre distribución que tiende a reflejar los precios reales. En el caso de la música en mp3 el precio es cero y no puede ser otro ya que el coste de producir una copia extra es o tiende a cero. En el caso de la música vendida junto con el soporte (la famosa manta) el sistema de precios tiende a reflejar escuetamente la estructura de costes de la producción física… con un plus de peligrosidad proporcional a la represión estatal.

El software libre marca el camino

Pero no lo olvidemos, aunque el problema aparezca en la distribución y el debate se manifieste de momento como una batalla por la libre distribución, es el sistema de propiedad lo que está en entredicho. Las discográficas y los grupos mediáticos lo saben, y por eso se defienden con fiereza. La libre distribución de contenidos no traerá ninguna solución por si misma si no va acompañada del nacimiento de un sector potente y con catálogo de música libre.

Esto exactamente fue lo que pasó en el sector del software. La piratería apareció mucho antes que GNU/Linux, evidenciando un problema más profundo. Es cierto que la industria, a pesar de machacar a las empresas, nunca llegó a perseguir a los usuarios finales. La diferencia con la musica es que permitir el pirateo masivo de programas comerciales, como hace Microsoft, no es sino una forma vergonzante de cargar los costes de formación sobre los usuarios. Este traslado de costes permite a los monopolios cargar el precio de las licencias para empresas (mucho más controlables), con parte del valor de la externalidad generada por el esfuerzo de aprendizaje de sus potenciales trabajadores. Lógicamente esto no tiene un paralelismo evidente en el sector audiovisual.

El panorama completo cambió con la aparición de GNU/Linux. Como bien han visto los monopolios ese es su verdadero enemigo: la alternativa. De hecho hoy en día la piratería de software propietario es, se quiera o no, el mejor aliado de Windows para evitar la implantación masiva de software libre en los hogares. Las copias piratas del sistema de Gates sirven ahora para distorsionar el mecanismo de precios a su favor: al no tener que asumir los individuos el coste de licencia de Windows, inexistente en Linux, los costes monetarios se igualan, mientras los beneficios esperados por su uso siguen siendo mayores (la mayoría de las empresas continúan usando ofimática privativa). Es la piratería de software la que amortigua la caída del monopolio y le da oxígeno. Algo que comentábamos con Richard Stallman recientemente, y si bien reconocía que probablemente era cierto, nos recordaba que

ésto no quiere decir que sea legítimo imponer penas a los que hacen copias no autorizadas, porque compartir copias no es inmoral y no podemos tolerar el castigo sólo porque esperemos un resultado indirecto favorable a nuestra causa

Los músicos tienen el poder, los emprendedores la oportunidad

Es previsible que vivamos un proceso similar en el sector del entretenimiento digital, no sólo en la música, sino también en el cine e incluso en los videojuegos, aunque seguramente en éstos últimos
mucho más lento y moderado.

Los activistas y la opinión de la red tendremos que salir a defender por un largo periodo a los represaliados y perseguidos por participar en redes P2P con contenidos de catálogos protegidos e incluso a los manteros. Pero la pelota está en el tejado de los músicos. Y la oportunidad en el de los emprendedores.

Cuando aparezcan catálogos lo suficientemente grandes e interesantes, correctamente promocionados, de música de autores no afiliados a la SGAE, que compongan bajo licencia GPL y puedan competir en el gusto del público con la música privativa, la situación habrá cambiado dramáticamente. Tanto como el mundo el software está cambiando merced a GNU/Linux. Como en el viejo cuento, no reprochemos al escorpión serlo, recriminemos a la rana por dejarle cruzar el río sobre su espalda. Si el escorpión le pica en mitad de la travesía y ambos mueren, ¿deberíamos sentir lástima por la rana?

Pero confiemos en que los músicos respondan a las expectativas y las necesidades sociales: las licencias existen, los modelos posibles de negocio están estudiados y analizados y son viables, y los emprendedores no faltan cuando una buena idea sabe responder a la demanda del mercado. Así que la pregunta tal vez debería ser ¿Quién será el Linus Thorvald de la música libre? ¿Quien sacará el primer disco de oro bajo licencia GPL?.

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2 Comentarios a “Música libre: plan de batalla”

  1. Niko

    Comparto totalmente tu opinion de que la pelota esta en el tejado de los musicos.

       Personalmente como miembro de M.C.D. (un grupo con 25 años de historia) y ahora miembro de una nueva banda, Motorsex iniciamos hace años una experiencia realmente positiva que fue regalar nuestro ultimo disco imbecil.com y combatir el actual estado de degeneración en el que esta sumida la industria discografica.
    
       Pues bien, dicho disco lleva actualmente una media de 11-18.000 descargas por temas,;el grupo ha tocado mas que nunca y la respuesta del publico ha sido inmejorable. Incluso entro en la lista AFYVE, un disco GRATUITO!. Sin embargo, lo registramos en SGAE por miedo a que alguna discografica se apropiase de los temas. Esta por medio de cartas amenazadoras, ha pretendido cobrarnos un canon por regalar nuestras propias canciones en nuestro website. Legalmente parece que puede hacerlo, aunque sea una paradoja.
    
       Aprendida la leccion, he fundado Motorsex y nuestra actitud ha sido empezar a editar singles autoproducidos bajo licencia "Copyleft", SIN REGISTRAR en ninguna sociedad de autores. Las canciones ya estan disponibles en internet y han superado las 700 descargas en 3 semanas escasas. Nos han ofrecido tocar en varios puntos del estado. Hemos hecho cuentas y si vendemos en nuestros conciertos los singles y merchandising encargados, amortizaremos con creces la inversion realizada hasta ahora, dandonos un margen para seguir con la aventura. Ademas, si la respuesta del potencial publico es positiva hacia nuestra musica, podremos tener un par de conciertos al mes. No podremos vivir de esto, pero con los conciertos ingresaremos mas dinero que en los +15 años que llevamos recibiendo las migajas de SGAE, de la que inevitablemente seguimos siendo socios.
    
       Creemos que hay que echarle un par de pelotas al asunto, no hay que quejarse tanto entre los musicos, y si hay que actuar mas, sin delirios de grandeza ni dejarse apabullar por los grandes artistas que vemos en la tele. Lo que si tenemos claro es que estamos viviendo el derrumbamiento de la industria discografica a pesar de sus pingües beneficios. Esperamos vivir para cantarlo ;) )
    
       saludos,
       Niko
    

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  1. » Música Libre: plan de batalla deUgarte.com

    [...] Sigue leyendo en la Bitácora de las Indias Guardado por David de Ugarte en su moleskine a las 2:33 pm [...]

Natalia Fernández, socia fundadora de La Sociedad de Las Indias Electrónicas
La Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas, cabeza del Grupo Cooperativo de las Indias, es una consultora de innovación, inteligencia y redes con oficinas en Madrid y Montevideo.

El Grupo Cooperativo de las Indias entiende el mundo desde la lógica de las redes y el compromiso con la democracia económica y la transnacionalidad. Creamos conocimiento, productos y servicios empoderadores para las personas, las comunidades y las organizaciones con herramientas innovadoras que refuerzan la sostenibilidad social y medioambiental de sus proyectos.

Grupo Cooperativo de las Indias

En la Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas nuestros fuertes son la innovación corporativa, social y de negocio, el desarrollo local y regional, la diplomacia corporativa y la inteligencia de fuente pública, especialidades basadas todas ellas en el análisis dinámico de redes sociales. La Bitácora de las Indias, el primer blog corporativo que existió en el mundo, analiza tendencias en todos estos campos.

La innovación de negocio consiste en pensar, diseñar y poner en marcha nuevas formas de negocio que ayuden a las empresas a redefinirse empoderando a su entorno y a la sociedad. Ejemplos recientes del trabajo indiano en este campo serían BBVA para quien realizamos informes de oportunidades organizativas y tecnológicas y Szena, una compañía de software de riesgos con la que trabajamos en la liberación del código que permitirá a los bancos ser más transparentes, nutrirse de propuestas de una comunidad global de expertos y a universidades de todo el mundo desarrollar innovación en un campo hasta ahora reservado para los que podían pagar licencias millonarias.

Innovación social y desarrollo regional son otros dos productos que van de la mano. Se trata de aumentar el capital social de los ciudadanos mediante programas de generación de red.

La diplomacia corporativa consiste en empoderar a los ejecutivos y directivos de una organización para que cuando llegan a otro país, a un nuevo mercado o se dirigen a un nuevo sector social puedan convertirse en interlocutores sociales reconocidos. La mayor parte de las empresas comprende ya que a largo plazo sólo se triunfa cuando la sociedad las entiende como una herramienta de sus propios intereses y bienestar. Sin embargo las empresas tienen problemas para establecer conversaciones significativas con el conjunto de la sociedad civil. Hay una parte de formación, de conocimiento cultural, histórico y social que es obvia, pero también hay otra que consiste en “mapear” interlocutores sociales, escuchar y dirigirse a los críticos de igual a igual y establecer conversaciones de las que surjan primero el respeto, luego la confianza y finalmente la cooperación.

En todos estos productos es fundamental el análisis de redes sociales y la inteligencia de fuente abierta. Este tipo de análisis de inteligencia empresarial se llama de “fuente abierta” porque se elabora a partir de información pública (blogs, periódicos, publicaciones universitarias, etc.). Se trata de hacerse una imagen cabal del tejido social real, sus líderes -normalmente no institucionales- y sus estrategias. Sólo de ese modo es posible establecer una interlocución social. Un ejemplo sencillo de trabajo en este campo sería el mapeo de la blogsfera latinoamericana que realizamos para la Secretaría de Estado de Iberoamérica del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación del Gobierno de España en el marco de la última cumbre Euro-Latinoamericana.

Anuncio de la Sociedad de las Indias Electrónicas (detalle)
La Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas fue fundada como sociedad limitada con 3007 euros de capital el 2 de octubre de 2002 por Natalia Fernández, Juan Urrutia y David de Ugarte. Partían sin cartera de clientes, con el capital social mínimo pero con la experiencia social del primer ciberactivismo europeo y la experiencia empresarial de Piensa en Red que había sido la primera desarrolladora europea de software de gestión en movilidad y creación de redes sociales.

Los comienzos fueron económicamente muy duros para una compañía casi desconocida sin capital ni agenda. Para darse a conocer en medio de lo más duro de la crisis de las puntocom crearon la primera bitácora empresarial del mundo: la Bitácora de las Indias (a la izquierda de esta columna). Pronto llegó el primer cliente: la Federación de Empresas Distribuidoras de Gases Licuados del Petróleo y otros clientes que buscaban sobre todo mejorar el aprovechamiento comercial de su esfuerzo en la web, como Meliá o Nupik.

Mientras los pioneros luchaban por despegar, desarrollaron también las técnicas de análisis de redes sociales que les permitirían ofrecer servicios de mucho más valor añadido y asumir los primeros proyectos relevantes. El primero de ellos llegaría en la primavera de 2003, asesorando la candidatura de Belloch a la alcaldía de Zaragoza. Se trata del primer caso documentado de análisis de redes sociales para elaborar la estrategia de una campaña electoral. Y fue un éxito.

A finales de 2003 llegaría un contrato con Telefónica —desarrollar e implementar las primeras novelas para móviles fuera de Japón— y a partir de ahí la empresa despegaría con cada vez más y mejores clientes. Tras el 11M trabajamos con el Consejo Consultivo de Castilla- La Mancha en el desarrollo y articulación del debate virtual del foro Armas y Letras: la guerra y el Derecho en el IV centenario de el Quijote.

Llegan entonces nuestros primeros grandes proyectos: una importante farmaceutica y una de las principales empresas europeas de gestión medioambiental a los que el análisis de redes sociales en ámbitos informales de decisión les servirán para diseñar sus estrategias regulatorias y su proyección pública.

Usando la misma metodología, en 2006 desarrollaremos para Turismo de Andalucía el primer análisis de red de creadores de opinión en la Internet informal que se hacía a nivel mundial en un sector en el que el 75% de los destinos se deciden en la red.

La Sociedad llegará a su madurez a partir de 2007, bajo la dirección de su actual gobernadora, Natalia Fernández, que consolidará el posicionamiento de la empresa y ampliará su cartera de clientes, iniciando un crecimiento sostenido de la facturación que haría después posible la internacionalización de nuestra presencia en el mercado y la transformación en sociedad cooperativa el 18 de septiembre de 2009.

En ese periodo fundamos la desarrolladora de software libre Feed the Ivy SL, creadora del servicio feevy.com posteriormente vendido al grupo BBVA, para quien la Sociedad de las Indias empezaría a trabajar -y continúa hoy- como consultora de innovación, desarrollando proyectos como la blogsfera BBVA, la primera blogsfera corporativa de un gran banco transnacional y emitiendo regularmente informes sobre oportunidades sociales, organizativas y tecnológicas para el banco.

En 2007 asesoramos utilizando técnicas de análisis de redes sociales y posicionamiento estratégico a la expansión en América Latina de un importante grupo inversor español con intereses en el sector energético.

En 2008, también en asociación con el Area de Innovación de BBVA y con la editorial El Cobre lanzamos la primera colección de libros de autores contemporáneos en dominio público: la Colección Planta 29.

El 18 de septiembre de 2009 nos transformamos formalmente en cooperativa. Para entonces, nuestra forma de trabajo ya nos había llevado a un ratio de ingreso/persona varias veces superior al de las grandes consultoras.

El 9 de febrero de 2010 iniciamos formalmente a la puesta en marcha del Grupo Cooperativo de las Indias integrando en la estructura a la Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas y poniendo en marcha el proceso de elaboración de estatutos e inscripción en registro del nuevo grupo, con la idea de ampliar nuestra oferta de servicios a nuevos campos en sinergia con nuestras participadas y nuestras áreas de experiencia tradicionales.

Hoy nuestra cartera de clientes se extiende por América Latina y España y se desarrolla en ámbitos tan diversos como el fomento del emprendimiento, la inteligencia de negocio para grandes grupos industriales en transnacionalización y la comunicación social y política.

Colección Planta29

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